GINEBRA.- La Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos reveló hoy que las protestas de la semana pasada en Venezuela dejaron unas 850 personas arrestadas, y advirtió sobre el posible impacto de las sanciones económicas sobre la población.

 

El portavoz de la Oficina, Rupert Colville, dijo a periodistas en Ginebra que en esa fecha “por lo menos hubo 696 detenciones en todo el país. Los abogados están verificando la información que siguen recibiendo. Es el mayor número de detenciones registradas en un solo día desde hace al menos 20 años”, expuso.

 

Señaló que la cifra de fallecidos en estos momentos es ligeramente superior a las 40 personas.

 

“Al menos 26 personas murieron supuestamente después de haber recibido disparos de las fuerzas de seguridad o de miembros de grupos armados progubernamentales durante las manifestaciones que tuvieron lugar entre el 22 y el 25 de enero”, dijo.

 

Añadió que al menos cinco personas habrían fallecido durante los allanamientos ilegales de viviendas en vecindarios pobres, también presuntamente a manos de las fuerzas de seguridad. Las redadas siguen pocas horas después de las protestas en esos barrios.

 

El vocero añadió que unas once personas no identificadas fueron asesinadas en los saqueos durante las protestas y que un miembro de la Guardia Nacional habría fallecido a manos de un individuo no identificado en el estado de Monagas.

 

Sobre el posible impacto a los derechos humanos y humanitario que puedan causar las sanciones a la compañía estatal Petróleos de Venezuela, anunciadas este lunes por Washington, Colville destacó que con las sanciones siempre se corre el riesgo de provocar un impacto más allá de sus objetivos.

 

“Si las sanciones empeoran aún más la situación de la población en general, obviamente sería una medida muy desafortunada y quizás algo que habría que evitar”, declaró el vocero.

dpc