Con la lectura de tres textos de escritor Jorge Ibargüengoitia por parte del actor Alberto Estrella, este domingo inició el programa ¡Leo…luego existo! en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) creó en 2003 el programa de fomento a la lectura “¡Leo…luego existo!” con el objetivo de acercar a la mayor cantidad de público al gusto y disfrute de la literatura y los libros.

Lo que busca este programa es aprovechar que una actriz y un actor de reconocido prestigio, que sabe dar a conocer la lectura de otra manera, lleve al escucha por el mundo mágico de los textos, sobre todo de autores mexicanos.

En esta ocasión correspondió al actor Alberto Estrella leer en voz alta dos textos para adultos de escritor y dramaturgo guanajuatense Jorge Ibargüengoitia: Estas ruinas que ves y Maten al león, así como uno para niños denominado Cuento de los hermanos Pinzones.

Ante un público integrado por adultos y niños, Alberto Estrella narró Estas ruinas que ves, que de inmediato atrapó a los escuchas que permanecían atentos al desarrollo de lo que sucedía en la “Universidad de Cuevano”.

En dicha institución se inauguraban siete salones consagrados a los así llamados siete sabios, que en realidad eran seis profesores de la Universidad.
La historia se desarrolla de una manera ágil y el desenlace es interesante, porque resulta que el rector de la Universidad, Pascual Requena, no le permiten el paso porque no trae invitación, cuando se trata del personaje más importante del evento.

El estilo narrativo del actor envuelve a la gente que ríe con cada suceso que se va dando durante el transcurso de la historia, dado que esta es muy ligera y ágil.

Posteriormente, el actor leyó Maten al león que describe cómo es asesinado un candidato en el poblado de Puerto Alegre y cómo los encargados de la investigación descubren que los hechos ocurrieron en un burdel.

Finalmente, Alberto Estrella leyó el Cuento de los hermanos Pinzones, que narra la vida de los hermanos Guillermo y Manuel que siguen por caminos diferentes, pero que cada uno quisiera haber vivido la vida del otro, uno fue un exitoso empresario y el otro un zapatero.

LEG