Foto: Especial A lo largo de la campaña política del candidato a la presidencia de El Salvador, Nayib Bukele, han existido dudas razonables sobre la vinculación del candidato con la comunidad musulmana  

Se filtran fotografías de un candidato rezando en una mezquita después de haber negado su religión durante la campaña electoral, lo que genera dudas en un país en donde el 90% de la población son católicos-cristianos.

 

A lo largo de la campaña política del candidato a la presidencia de El Salvador, Nayib Bukele, han existido dudas razonables sobre la vinculación del candidato con la comunidad musulmana en El Salvador, de la cual su padre, Armando Bukele fue presidente de la Asociación Islámica Árabe que aglutina a unos 1,500 fieles.

 

Y es que mientras el candidato de GANA ha negado su fe, como garantía y promesa ante los votantes, existen evidencias reales en las cuales su padre deja en claro que sus hijos la practican.

 

“Yo les trasladé a mis hijos este comportamiento. Cuando hablamos del Islam, lo hacemos con total conocimiento porque nos consideramos expertos en el tema y somos musulmanes” menciona en un video el ex líder musulmán salvadoreño fallecido en 2015.

 

Nayib Bukele, que hasta el año pasado fue alcalde de San Salvador por el partido de izquierda Frente Farabundo Martí por la Liberación Nacional (FMLN), del que fue expulsado por lo que se postula por otro partido, ha utilizado como parte de su estrategia de campaña la exhibición de fotografías suyas con figuras de las diferentes religiones con presencia en ese país, sin que hasta el momento haya reconocido la fe que profesa.

 

Entre las imágenes que se han exhibido para ganar el voto de los salvadoreños destacan algunas con el Pastor argentino Dante Gebel, con el Papa Francisco, así como posando frente al Muro de los Lamentos, lo que contrasta con la falta de una postura oficial sobre la religión a la que pertenece.

 

El Salvador tendrá su jornada comicial para elegir al nuevo presidente el próximo domingo tres de febrero, con la posibilidad de que se celebre una segunda vuelta el 10 de marzo.

 

La falta de una postura oficial sobre la religión de uno de los tres candidatos punteros destaca luego de que tanto en El Salvador como en México se han incrementado las comunidades indígenas que han sido cooptadas para convertirse al Islam y que hoy viven según la doctrina y tradiciones coránicas en medio de ambientes en donde la mayoría profesa el cristianismo.

 

La mayoría de los musulmanes de ambos países son de origen indígena.