Foto: Cuartoscuro Ante la llegada del contingente, elementos de la Policía Federal formaron una valla de seguridad para resguardar el inmueble  

Alrededor de 150 integrantes de la caravana migrante se trasladaron al Consulado General de Estados Unidos en Tijuana, Baja California, para exigir a las autoridades de ese país, libre acceso de todo su éxodo a ese país.

Ante la llegada del contingente, elementos de la Policía Federal formaron una valla de seguridad para resguardar el inmueble.

En las instalaciones de la sede diplomática, una comitiva entregó un pliego petitorio dirigido al Presidente estadounidense, Donald Trump, en el que establecieron un plazo de 72 horas para recibir una respuesta.

Alfonso Guerrero Ulloa, uno de los integrantes que ingresó a las instalaciones del consulado, afirmó que un alto mando recibió la carta en la que exigen, principalmente, que Estados Unidos permita el libre acceso a todos los miembros del éxodo migrante.

Si no acceden, manifestó, solicitaron al Gobierno de ese país los recursos necesarios para que todos los integrantes de la caravana puedan regresar a su país de manera digna.

“Entregamos una carta al Consulado de los Estados Unidos aquí en Tijuana, en el cual hacemos una petición, que es que permita el libre acceso a todos los miembros de este éxodo. Claro está que si Estados Unidos no quiere que nuestra gente (entre) en su territorio (…) le pedimos que proporcione los recursos necesarios para que toda esta población regrese a nuestro país en condiciones de dignidad”, expresó.

En el escrito que entregaron –el cual difundieron luego de realizar su entrega a las autoridades estadounidenses– destaca que los hondureños piden “nos otorgue (el Gobierno de EU) una cantidad de 50 mil dólares estadounidenses, para que cada uno de nosotros podamos retornar a nuestra patria”.

Los migrantes que marcharon fueron custodiados en todo momento por policías federales y municipales.

En el escrito detallaron que quienes conforman el contingente son familias compuestas por mujeres, niños y en su mayoría, hombres jóvenes, que están huyendo de la “pobreza, inseguridad y represión” del Gobierno de Honduras.

Previo al ingreso, Luis Fernando Hernández, quien se presentó como representante de los Derechos Humanos en Honduras, dijo a las afueras del inmueble que esperan ser “bien recibidos”.

LEG