Hillenburg deja a su esposa, Karen, con la que llevaba 20 años de casado, y un hijo

El valor del optimismo, la amistad y el poder ilimitado de la imaginación, fueron las cualidades que, de acuerdo con Nickelodeon, le imprimió Stephen Hillenburg a su caricatura Bob Esponja, quien falleció este martes a los 57 años, tras combatir contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).

Nacido el 21 de agosto de 1961, fue diagnosticado el año pasado con ELA, una enfermedad que ataca las células nerviosas que están en el cerebro y la médula espinal, de la que no existe cura.

Esta enfermedad autoinmune afecta principalmente el sistema nervioso central, al atacar las neuronas motoras, células responsables de regular los músculos que se pueden controlar de manera voluntaria, como los brazos, las piernas y el rostro.

A medida que estas neuronas se deterioran o mueren, dejan de enviar señales a los músculos. Sin poder funcionar, los músculos gradualmente se debilitan y se atrofian.

“Todos los que me conocen saben que seguiré trabajando en Bob Esponja, y en mis otras pasiones por todo el tiempo que esté habilitado para hacerlo», declaraba Hillenburg al anunciar que padecía la enfermedad.

En 1987, decidió dedicarse a la animación, donde comenzó con varios cortometrajes. En uno de los festivales de animación, conoció a Joe Murray, creador de la serie animada La vida moderna de Rocko, quien le ofreció ser parte del equipo.

En 1989 comenzó a preparar Bob Esponja, que primero diseñó como una esponja natural, para darle una forma cuadrada con una apariencia más atractiva y divertida. En 1997 se juntó con sus compañeros de Rocko, quienes lo ayudaron a diseñar los personajes de la serie, estrenada en Nickelodeon el 1 de mayo de 1999.

LEG

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