Vecinos, conocidos, compañeros de la escuela y familiares participaron en el cortejo fúnebre, en el que clamaron que se haga justicia por el asesinato

“Adiós, mi niña hermosa, siempre te amaré. Se hará justicia, ya verás mi angelito”, así se despidió Adriana de su hija Valeria, de 12 años, quien fue raptada el domingo pasado y encontrada sin vida el lunes en Melchor Ocampo, Estado de México.

La noche de su desparición, habitantes del municipio comenzaron a peinar la zona y a revisar vehículos en avenidas principales con la esperanza de encontrarla, pero fue en vano.

Al mediodía de ayer, familiares, amigos, compañeros de la escuela y vecinos se dieron cita en la Parroquia Santa María de La Visitación, donde se ofreció una misa de cuerpo presente.

Ahí, Adriana y Jorge se colocaron a los costados del ataúd color blanco en el que reposaba su hija menor, que fue colocado frente al altar de la iglesia; mientras el sacerdote oraba por el alma de Valeria, su mamá no pudo contener el llanto.

Al término de la ceremonia religiosa, el féretro de la víctima, que fue velado desde el martes en la casa de su abuela materna, ubicada en la colonia el Mirador, fue trasladado en caravana al panteón municipal de La Soledad.

En los hombros de sus tíos y de su padre fueron llevados los restos mortales de Valeria por la Avenida Centenario Himno Nacional, en la cual se observaron algunos inmuebles que tenían cartulinas pegadas en sus fachadas con mensajes de apoyo a la familia.

“No habrá calma en Ocampo hasta que caiga el matón de Valeria”, decían algunos de los letreros que fueron colocados en domicilios y negocios de la zona.

Al llegar al panteón, donde más de 100 personas conocidos de la familia de la víctima los estaban esperando, el féretro fue recibido con rosas blancas, que compraron los compañeros de secundaria de Valeria.

En punto de las 13:30 horas los sepultureros del mausoleo comenzaron a cavar la fosa en donde sería enterrado el ataúd de la adolescente, que según reportes fue raptada por un sujeto vestido de negro, hecho que, los padres aseguraron, fue captado por una cámara de seguridad.

Mientras que el féretro era sepultado, sus padres le dieron el último adiós entre lágrimas a Valeria, la tercer hija que tuvieron en matrimonio, “te vas de la tierra, pero para vivir en el cielo y en mi corazón, de donde nunca saldrás, declaró Jorge, el padre.

Al término del acto fúnebre, los padres asistieron a las instalaciones del ayuntamiento del municipio, ya que aseguraron que su objetivo primordial es que “a través del video que tienen del plagiario y posible homicida de su hija, éste sea identificado y capturado”.

Frase

«No queremos más casos como el de Valeria en Ocampo, si es necesario hacer justicia por mano propia, lo haremos»
Vecina de la víctima

LEG

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