Las violaciones a los derechos humanos durante el movimiento estudiantil de 1968, reprimido violentamente el 2 de octubre de ese año, aún permanecen impunes, afirmó hoy la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

 

A lo largo del movimiento estudiantil de 1968 se cometieron violaciones a los derechos humanos a la vida, integridad personal, libertad de reunión, libertad de expresión, a la protesta social pacífica y legalidad, señaló la CNDH.

 

A 50 años de estos hechos, “difícilmente puede decirse que se ha llegado a la verdad y a la justicia, al no tenerse certeza de lo ocurrido en ese acto de barbarie y al número de víctimas directas e indirecta”, dijo el presidente, Luis Raúl González Pérez.

 

En el contexto de transformación del país, que cambiará gobierno el próximo 1 de diciembre, sería deseable que el primer diálogo para “la construcción de la verdad y la reconciliación se diera sobre estos hechos”, apuntó.

 

González dijo que se “requiere diálogo y apertura” para reencontrarse con el pasado, resaltando que “sin verdad no habrá verdadera justicia.

 

Además explicó que no se puede transformar la realidad del país “sobre el olvido, simulación o construcción de mitos, pues Tlatelolco es un sitio de memoria histórica y de toma de conciencia sobre el México que hemos sido, que somos y que queremos ser”.

 

González participó en la “Presentación de la Declaratoria de Patrimonio Cultural Intangible para Tlatelolco, como sitio Emblemático de la Memoria Histórica de la Ciudad de México”

 

En el Centro Cultural Tlatelolco de la UNAM se rindió homenaje a quienes murieron o fueron heridos, encarcelados, perseguidos y denigrados por defender la legalidad, la Constitución, la democracia y las libertades.

 

El Ombudsman enfatizó que el 2 de octubre marcó el inicio de un cambio que, aunque gradual y perfectible, “permitió un florecimiento democrático, el ensanchamiento del Estado de Derecho y la consolidación de los derechos humanos en nuestro país, como condición y parámetro de validez de todo acto de autoridad y de la vida institucional”.

 

González anunció un programa plural e interdisciplinario para la construcción de una institucionalidad respetuosa de los derechos humanos, la legalidad y en favor de la cultura de la paz, que incluirá la Cátedra sobre Derechos Humanos “Tlatelolco 1968”.

DPC