FOTO: REUTERS Si Lula fuera efectivamente vetado, Haddad asumiría su puesto en la fórmula y tendría como candidata a vicepresidente a la comunista Manuela D'Ávila  

El Partido de los Trabajadores (PT), que hoy inscribirá la candidatura presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva pese a su situación jurídica, afirmó que su postulación supone obedecer “al pueblo”, que “quiere llevarlo” otra vez al poder.

“No es un acto de desobediencia a la ley. Al contrario, es de obediencia al pueblo y a la Constitución”, dijo hoy Fernando Haddad, quien acompaña como candidato a vicepresidente a Lula en la fórmula que el PT registrará para las elecciones del próximo 7 de octubre en Brasil.

Lula está en prisión, condenado a doce años por corrupción en una corte de segunda instancia y, de acuerdo a las normas del país, esa situación le impide ser candidato a cualquier cargo electivo.

Haddad declaró que, pese a los obstáculos legales, el PT “está dispuesto a seguir en la lucha por la libertad y la inocencia de Lula” y a “llevarlo nuevamente a la Presidencia”, porque “expresa el deseo de transformación del pueblo” brasileño.

El candidato a vicepresidente reiteró la tesis que defiende el PT, en el sentido de una supuesta “persecución política” contra Lula, sobre quien sostuvo que fue condenado “sin pruebas” y en un proceso que pretende impedir que vuelva al poder que ejerció entre 2003 y 2010.

Lula está preso desde el 7 de abril pasado y el obstáculo a sus aspiraciones está en una ley que él mismo sancionó en 2010, cuando aún gobernaba, la cual veta en forma explícita la candidatura de una persona con una condena confirmada en segunda instancia.

A pesar de que el PT sostiene que Lula es su “único candidato”, ha elaborado un “plan B”, no reconocido oficialmente pero explícito, que implica la inscripción de Haddad como compañero de fórmula.

Esa alternativa plantea que, si Lula fuera efectivamente vetado, Haddad asumiría su puesto en la fórmula y tendría como candidata a vicepresidente a la comunista Manuela D’Ávila, quien por ese acuerdo renunció a sus propias aspiraciones a la Presidencia.

Sin embargo, cualquier movimiento en ese sentido dependerá de las decisiones que pueda tomar el Tribunal Superior Electoral una vez registrada la candidatura de Lula, que el PT ha anunciado para hoy, cuando vence el plazo para ese trámite.

 

 

TFA