De tú a tú. Canadá y la UE responden de igual forma; los europeos denunciarán ante la OMC. FMI advierte de riesgo colateral

México no se quedó callado y contestó de manera inmediata a los aranceles aplicados al acero y al aluminio por la la administración de Donald Trump, por lo que a partir de hoy productos agropecuarios, alimenticios y metalúrgicos tendrán impuestos recíprocos.

De manera casi inmediata, la Secretaría de Economía (SE) emitió un comunicado donde detalló la medida espejo contra productos estadounidenses. Los productos que pagarán arancel para entrar al país son: aceros planos (lamina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos), lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros, el impuesto será por un monto equiparable al nivel de la afectación.

Y es que el Presidente estadounidense, Donald Trump, cumplió su amenaza y a partir de hoy se aplican aranceles al acero y aluminio proveniente de sus socios comerciales, México y Canadá, así como para naciones de la Unión Europea, bajo el argumento de un tema de seguridad nacional y con ello comenzó la guerra comercial.

Una vez que el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, anunciara la medida por la cual México y Canadá pagarán un impuesto de 25% a sus exportaciones de acero y 10% al aluminio, las respuestas no se hicieron esperar.

La Secretaría de Economía puntualizó que la medida estará vigente hasta en tanto el Gobierno estadounidense no elimine los aranceles impuestos.

La dependencia lamentó y reprobó la decisión de EU de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México y, precisó que el acero y el aluminio son insumos que contribuyen a la competitividad de varios sectores estratégicos y altamente integrados en América del Norte, como el automotriz, aeroespacial, eléctrico y electrónico, entre otros.

Desde París, el titular de la SE, Ildefonso Guajardo, aseveró que la decisión de EU de imponer aranceles a sus importaciones de acero y aluminio procedentes de México no afectará las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Esta acción fue vista por México como una decisión que iba a tomar su interpretación fuera de la mesa de negociaciones”, declaró, además de calificar como el día más triste.

Por su parte, el Gobierno canadiense, impondrá aranceles contra productos estadounidenses por valor de 16 mil 600 millones de dólares canadienses (alrededor de 12 mil 800 millones de dólares estadounidenses) en represalias a la decisión de EU.

Las medidas fueron anunciadas por el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y su ministra de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland, en una conferencia de prensa en Ottawa, ahí Trudeau afirmó que las medidas adoptadas por Estados Unidos “son totalmente inaceptables” y que es “inconcebible” que Canadá pueda ser considerado una amenaza a la seguridad de su país vecino con el que son socios en la “Norad, la OTAN y en todo el mundo”.

En tanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) llamó a reducir las barreras comerciales y a no prolongar una guerra comercial con la que el mundo perderá.

UE responde, aplicará tarifas de “reequilibrio” a importaciones de EU

La Unión Europea (UE) afirmó que aplicará tarifas “de reequilibrio” a una serie de importaciones de Estados Unidos en represalia a la decisión del presidente Donald Trump de extender al bloque los aranceles contra el acero y el aluminio, que afectarán igualmente a México y Canadá.

Espaldarazo empresarial a la postura

Las reacciones no se hicieron esperar; el sector industrial cerró filas en torno la postura del Gobierno mexicano y criticó la medida estadounidense; por su parte, el Presidente de México, Enrique Peña sostuvo una llamada telefónica con su homólogo canadiense, Justin Trudeau para rechazar la postura de Donald Trump.

Ambos mandatarios reiteraron su compromiso de continuar en estrecha comunicación, trabajando coordinadamente para defender un comercio internacional libre y basado en reglas, incluyendo la exitosa modernización del TLCAN. El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray dijo que el Gobierno mexicano impondrá medidas equivalentes a más de una docena de productos estadounidenses.

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), rechazó estas medidas proteccionistas de EU ya que son violatorias a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y distorsionan el comercio internacional y restringen el libre mercado.

“Reiteramos nuestro compromiso por mantener una economía abierta. Contamos con más de 12 acuerdos comerciales con 46 países y, como lo hemos hecho hasta ahora, seguiremos diversificando nuestros mercados para proteger las inversiones y el impacto de corto plazo en los mercados”, precisó el CCE, a través de un comunicado.

Por su parte, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) expresó que el país ha respetado reglas del comercio internacional y con eso ha buscado una visión propositiva en la renegociación del TLCAN.

Sin embargo, la posición del Presidente de Estados Unidos no es favorable para alcanzar resultados benéficos para los tres países involucrados.

“Es falso que las exportaciones de aluminio y acero de México atenten contra la seguridad nacional de Estados Unidos, como fue el argumento utilizado para imponer aranceles a los sectores del aluminio y el acero”, puntualizó.

Ante la imposición de aranceles de 25% de EU a las importaciones de acero de Mé- xico, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), se pronunció por establecer un esquema de cupos a las importaciones de acero de países con los que México tiene firmados tratados.

“Dado que la Sección 232 se basa en el criterio de ‘amenaza a la seguridad nacional’ y busca detener las importaciones desleales provenientes principalmente de China, problemática común de la región”.

 

 

JNO