FOTO: REUTERS Coincidencias. Las protestas realizadas, principalmente por jóvenes, han sido reprimidas por los gobiernos de Nicolás Maduro y Daniel Ortega.  

Demanda. Reitera EU que Maduro debe dejar el poder para garantizar la estabilidad del continente

WASHINGTON.- La embajadora de EU ante la ONU, Nikki Haley, aseguró ayer que Latinoamérica no puede permitirse que las “últimos Gobiernos autoritarios” que quedan en el hemisferio “arrastren” al resto de la región, en alusión a los Ejecutivos de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

“No podemos permitir que los pocos últimos (gobiernos) autoritarios supervivientes, arrastren al hemisferio”, dijo Haley ante la 48 Conferencia de las Américas, celebrada en el Departamento de Estado bajo el auspicio del centro de estudios Consejo de las Américas.

Haley insistió en que es tiempo de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, “se vaya” por el bien de “la seguridad y la estabilidad del continente”.

“Hoy el régimen de Maduro amenaza la paz y la seguridad de la región entera. Lo que ha sido descrito como el desplazamiento mayor de la historia de la región está teniendo lugar ahora en Latinoamérica”, aseveró la embajadora.

“La gente desesperada está siendo recibida en sus países vecinos, pero están agotando los recursos del Estado y de las ciudades en Colombia, Brasil, Perú y otros lugares”, dijo Haley.

La diplomática insistió en que las elecciones presidenciales convocadas en Venezuela para el próximo 20 de mayo no son unos comicios legítimos, e insistió en que la crisis venezolana es un asunto que debería preocupar de forma global.

La economía y la sociedad civil de Venezuela, agregó, han visto un declive catastrófico bajo el mando del fallecido presidente Hugo Chávez y el actual Nicolás Maduro.

“Todos hemos visto el trágico sufrimiento del pueblo venezolano. En una región donde 31% de las personas son pobres, un impresionante 87% de los venezolanos viven por debajo del umbral de la pobreza. Un total del 90% dice que no sabe de dónde vendrá su próxima comida”, recordó.

La embajadora consideró que “la implosión” de Venezuela también ha expuesto otra preocupación seria en América Latina: el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua.

“Durante mucho tiempo, el gobierno de Ortega se ha visto menos como una democracia y más como una dictadura. El régimen de Maduro sostuvo a Ortega con petróleo subsidiado y otras ayudas y la autodestrucción de Venezuela ha terminado con ese salvavidas”, afirmó.

Haley destacó que, bajo la enseñanza de Cuba, la crisis de Venezuela ha puesto en evidencia ahora la situación en Nicaragua, y aseguró que el Gobierno de Estados Unidos respalda completamente las demandas de la sociedad civil nicaragüense al Gobierno de Daniel Ortega.

Al igual que su patrón en Caracas y sus mentores en La Habana, el gobierno de Ortega se ha mantenido en el poder organizando elecciones, intimidando a los críticos y censurando a los medios

Nikki Haley
Embajadora de EU ante la ONU

 

 

 

JNO