Foto: Reuters Acotados. El cambio generacional se verá acotado por la presencia de la viaja guardia en los órganos de gobierno de la isla  

LA HABANA.- El proceso de relevo en el Gobierno de Cuba comenzó ayer en el Parlamento con la definición de Miguel Díaz-Canel como candidato único para suceder a Raúl Castro.

Con la salida de Castro de la Presidencia, se busca abrir una nueva etapa de renovación, pero que también trata de dar continuidad a la política revolucionaria de la isla y donde la vieja guardia permanecerá en el poder junto con los nuevos dirigentes.

De entrada, el nuevo Presidente tendrá que seguir los lineamientos que marque el Partido Comunista, que estará dirigido por Raúl Castro hasta el VIII Congreso de la formación en el 2021.

La nueva Asamblea Nacional (Parlamento) quedó conformada ayer con la toma de posesión de 604 de los 605 diputados electos en los comicios generales de marzo pasado (hubo una ausencia) y se reeligió como presidente de ese organismo a Esteban Lazo, de 74 años, en lo que fue la primera pista sobre el continuismo de la nueva era que comienza en Cuba.

Luego, la Comisión Electoral Nacional presentó al Parlamento, durante la sesión de instalación, la candidatura oficial de Díaz-Canel a la Presidencia de Cuba, junto a los aspirantes para conformar el nuevo Consejo de Estado, máximo órgano de Gobierno del país.

A continuación, los diputados procedieron a votar la candidatura, en sufragio secreto, cuyo resultado se dará a conocer hoy.

El cambio generacional tantas veces mencionado por Raúl Castro en sus dos mandatos se saldará con Díaz-Canel, al frente de un Consejo de Estado que, de ser ratificado, supondrá una renovación sólo parcial de sus miembros con 13 caras nuevas frente a 18 que permanecen y con 77.8% de sus integrantes nacidos después del triunfo de la Revolución.

El máximo órgano de Gobierno en Cuba se rejuvenece ligeramente respecto al anterior: la media de edad de la candidatura única sometida a votación es de 54 años, tres menos que el designado en el año 2013.

Pero más allá de porcentajes, permanecen algunos miembros “históricos” y representantes de la considerada “vieja guardia” que se mantienen.

Aunque Cuba es un sistema socialista de partido único, el poder no es absolutamente monolítico en el Consejo de Estado estarán presentes la vieja guardia, las Fuerzas Armadas, la nueva dirigencia emergente durante el raulismo, la juventud, el sindicalismo, la cultura, la sanidad, la educación y hasta la ciencia y el deporte.

El sector de los “históricos” sigue en el Gobierno con presencia minoritaria pero muy simbólica con las figuras de los comandantes Ramiro Valdés, de 85 años y uno de los cinco vicepresidentes del Consejo de Estado, y el también comandante Guillermo García Frías que, a sus 90 años, se mantiene como miembro del organismo.

El relevo presidencial en Cuba culminará mañana hoy, jornada en la que la Asamblea Nacional de la isla dará a conocer el resultado de la votación de la candidatura encabezada por Miguel Díaz-Canel, quien se convertirá en el primer presidente del poscastrismo.

El ex analista de la CIA, Brian Latell, experto en política cubana y que ha escrito tres libros sobre Fidel Castro, dijo que espera “un alto grado de continuidad en la política interna y las relaciones internacionales” de Cuba.

A su juicio, Díaz-Canel podría intentar “lenta y cautelosamente poner en práctica algunas de las reformas económicas que Castro defendió públicamente pero nunca concretó”, pero es “muy improbable” que se produzca “una apertura política real en los próximos años”.

En sus intervenciones públicas, Díaz-Canel ha exhibido un discurso fiel a la ortodoxia revolucionaria, con continuas referencias de lealtad a Fidel y Raúl Castro y a la generación histórica que luchó en Sierra Maestra.

Expectativa de los cubanos en Miami

Divide a exiliados proceso de relevo

Los cubanos que viven en Miami aguardan con esperanza o un marcado pesimismo el proceso del Parlamentamento del que surgirá el nuevo presidente de Cuba, que para algunos es “una oportunidad para el cambio” y para otros “una auténtica farsa”.

El ex congresista demócrata Joe García, cuyos padres huyeron de Cuba después de la Revolución cubana, destaca que hay consenso en que “hay una profunda necesidad de cambio” en la isla y que ese cambio no debe ser cosmético sino “quirúrgico”.

En el otro extremo están las organizaciones del exilio cubano y otras como Cuba Decide que reclaman “elecciones libres” en Cuba y que la comunidad internacional desconozca al sucesor de Raúl Castro, porque, según proclamaron en una manifestación en Miami, quieren un cambio de sistema, “no un cambio de tirano”.

Giancarlo Sopo, uno de los fundadores de CubaOne, una entidad dedicada a conectar a jóvenes de origen cubano con sus raíces mediante viajes a la isla, afirma que el relevo presidencial es sólo “un cambio simbólico”.

Xavier Rodríguez

 

JNO