Después de cinco horas y media bajo el sol, este viernes miles de asistentes consiguieron ver la edición número 175 de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, Ciudad de México.

 

A partir de las 10:00 horas los rayos del sol comenzaron a calentar las calles vecinas del edificio delegacional de Iztapalapa. Entre decenas de puestos ambulantes que vendieron comida, todo tipo de ropa y accesorios, artículos religiosos, bebidas y nieves, las familias capitalinas así como los turistas, se acomodaron frente a los coloridos escenarios destinados para la puesta en escena.

 

Detrás de una reja de metal y una valla de cuerpos de seguridad de la CDMX, cientos de asistentes esperaron el inicio de la representación correspondiente a este viernes santo. El calor se intensificó y en punto de las 12:00 horas los más de 160 actores y actrices en sus respectivos personajes arrancaron con la interpretación.

 

Pasaron los minutos y el público junto con los medios de comunicación tanto nacionales como extranjeros, crecieron en cantidad. La delegación informó que asistieron alrededor de 2 millones de espectadores durante toda la semana. Algunas multitudes llegaron con playeras e imágenes con la figura de Jesús de Nazaret. Otros simplemente se acercaron por curiosidad a apreciar el espectáculo.

 

Una vez que los actores abandonaron los escenarios, las personas se aglomeraron en el Barrio San Lucas para estar cerca del recorrido que hizo Iván Pedro Estrella, intérprete de Jesucristo. Iván llevó en sus hombros una cruz de 95 kilogramos y seis metros de largo. Algunos vecinos optaron por presenciar el momento desde sus azoteas, ya que debajo no hubo espacio para nadie más.

 

Entre empujones y gritos, los cuerpos de seguridad formaron una valla humana alrededor de los intérpretes que siguieron su camino. Sin embargo, los asistentes levantaron la voz contra los oficiales, al manifestar que con el alboroto, algunos niños resultaron lastimados.

 

Pese a las adversidades, el grupo llegó a la cima del Cerro de la Estrella, en donde aguardaron miles de asistentes, cientos de policías y varios helicópteros. El sol se ocultó detrás de diversas nubes y solo tres grandes cruces de madera adornaron aquel paisaje.

 

Luego de algunos minutos, se llevó a cabo la interpretación del suicido de Judas en un árbol de la zona. En seguida, se colocó a los tres actores en las cruces y las multitudes intentaron acercarse a la figura de Jesús para capturar el momento con sus teléfonos celulares.

 

Aunque la delegación reportó saldo blanco, algunos asistentes lanzaron piedras a los elementos de seguridad que no permitieron el acceso a una zona exclusiva. Estos actos provocaron algunas personas lesionadas.

 

Frases:

Adrian, actor: “Es muy hermoso estar aquí, es la fecha que más espero en el año. Empecé desde los 18 años y esta es la novena ocasión que vengo a participar”

Brígido López, actor: “Llevo 63 años viniendo a participar. Empecé desde que tenía 6 años y nunca falto. Para mí la Pasión de Iztapalapa es algo maravilloso y me gustaría que cada vez viniera más gente”.