FOTO: Reuters Trump insistió durante la campaña electoral que sería México quien se hiciese cargo de la factura para la construcción  

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por su sigla en inglés) de EEUU aseguró hoy que durante 2018 se llevarán a cabo obras en 100 millas (160 kilómetros) de la frontera con México para reforzar la valla preexistente con “nuevas características” de seguridad.

 

En rueda de prensa en la sede de la agencia, el comisario interino de la CBP, Ronald Vitiello, señaló que las obras ya habían comenzado en Calexico (California), en un tramo de dos millas; y que en abril, empezarían en Santa Teresa (Nuevo México), en otro.

 

Vitiello subrayó que “habrá 100 millas” de frontera que se reforzarán con “nuevas características” en 2018, como los 30 pies (8 metros de altura) solicitado por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, gracias a los 1.600 millones de dólares presupuestados para ello por el Congreso.

 

Trump presumió el jueves de haber comenzado la construcción de su prometido muro con México, pero volvió a generar polémica al referirse a un proyecto de reemplazo de valla fronteriza en California aprobado incluso antes de su campaña presidencial, en 2009.

 

Preguntado acerca de ello, Vitiello afirmó que las declaraciones de Trump no eran incorrectas ya que se estaba reforzando una valla fronteriza “ruinosa” con “nuevos elementos” de seguridad.

 

El funcionario explicó que actualmente existe una estructura en la frontera del suroeste de EEUU con México de 654 millas (1.050 kilómetros), construida durante administraciones previas a la de Trump, y que el objetivo es cubrir ahora cerca de 1.000 millas en total (1.600 kilómetros).

 

No obstante, de los 1.600 millones que el Congreso aprobó para aumentar la barrera fronteriza con México tienen numerosas limitaciones, entre ellas que Trump no podrá utilizar dichos fondos para elevar muros de hormigón, sino vallas.

 

Asimismo, Trump insistió durante la campaña electoral que sería México quien se hiciese cargo de la factura para la construcción, algo a lo que se ha negado de manera tajante el gobierno mexicano del presidente Enrique Peña Nieto.

ot