Foto: Twitter @FIBAbankers Schwartz señaló que los bancos gastan mucho tiempo, dinero y recursos humanos, y que a pesar de todo eso siguen en el combate. "Parece que nunca superamos el problema", dijo  

Miami.- La “cooperación” entre la banca, los Gobiernos y las autoridades policiales debe ser la estrategia para combatir el lavado de dinero ante la ventaja que han cogido estos criminales, aseguró a Efe David Schwartz, presidente de la Asociación de Banqueros Internacionales de Florida (FIBA).

 

Según el directivo, las nuevas tecnologías utilizadas para el ilícito y la importancia de “compartir información” para combatir este crimen que “afecta la banca internacional en la región” centrarán el foro que realizará FIBA a partir del próximo lunes en Miami.

 

“Al momento que detectamos un tipo de lavar dinero, ellos (los criminales) ya están en otro sector, siempre están un paso adelante, ellos también tienen sus propios consultores, sus propios expertos en tecnología”, se lamentó Schwartz.

 

Esas preocupaciones serán discutidas durante tres días en la edición 18 de la Conferencia Anual de Anti-Lavado de Dinero (ALD) y Cumplimiento de FIBA, junto con las nuevas amenazas que supone “la falta de transparencia en el movimiento de las monedas virtuales”, dijo su presidente.

 

El evento este año contará con una charla informal a cargo de Kenneth A. Blanco, nuevo director del Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) del Departamento del Tesoro de EU, y otras 23 sesiones.

 

De igual forma, presentará un estudio de caso sobre el lavado de dinero basado en el comercio y también el uso de la tecnología para mitigar el riesgo de delitos financieros, entre otros talleres.

 

Schwartz agregó que más allá del lavado de fondos provenientes del narcotráfico, la cita analizará también otras procedencias como el tráfico de armas, el humano y los crímenes cibernéticos, como también las nuevas artimañas usadas por los delincuentes.

 

Entre ellas, detalló que los carteles están blanqueando dinero a través de las importaciones de oro y que otros criminales están comprando tarjetas de regalo de supermercados para luego venderlas por internet o cambiarlas por otras para “borrar” el origen de ese dinero sucio.

 

Otros trucos, dijo, es a través de plataformas comerciales por internet, como eBay, en las que ofrecen “mercancías que no existen”, que ellos mismos compran, y donde “el vendedor recibe la plata ya lavada”.

 

Schwartz señaló que los bancos gastan mucho tiempo, dinero y recursos humanos, y que a pesar de todo eso siguen en el combate. “Parece que nunca superamos el problema”, dijo.

 

“No es fácil”, agregó Schwartz al hacer un llamado a la cooperación entre la banca, los Gobiernos, las autoridades policiales e incluso a las empresas multinacionales a “compartir información”.

 

“Si trabajamos en conjunto sería más fácil eliminar el problema. No digo que los vamos a eliminar para siempre, pero por lo menos podemos dar más pasos adelante de los que estamos dando ahora”, manifestó.

 

Explicó que si el banco desconoce que hay un criminal dentro de la institución, esta es culpada ya sea por el Departamento de Justicia de EU o la agencia antidrogas DEA, cuando lo ideal sería “trabajar juntos para parar todas esas bandas criminales”.

 

En cuanto a las moneda virtuales, enfatizó que al “no estar bajo supervisión” se prestan para cualquier forma de lavado de dinero ilícito, entre ellas como recompensas en los ataques cibernéticos, porque “no dejan rastro del criminal”.

 

Según FIBA, el lavado de dinero representa hasta el 7 % del PIB de Latinoamérica y tiene consecuencias devastadoras para la economía, la sociedad y la seguridad de la región.

 

Una buena parte de los participantes del foro serán representantes de bancos y organismos reguladores de Latinoamérica y el Caribe, donde, según Schwartz, se ha “progresado” en normas contra el lavado, la corrupción y la financiación de terrorismo, pero que aún enfrenta “el desafío de la implementación efectiva”, ya sea por falta de recursos o cambios de gobiernos.

 

En cuanto a la industria financiera de la región, el presidente de FIBA explicó que se registra un gran progreso empujada por las regulaciones de la banca estadounidense.

 

“Dado la exigencia de trabajar en dólares por importaciones, exportaciones o gestión de patrimonio, tienen que trabajar con bancos estadounidenses que tienen exigencias de sus reguladores, y ellos imponen lo mismo a la banca corresponsal”, expresó.

 

Por este motivo, la banca en Latinoamérica “ha hecho un esfuerzo fuerte en cumplir con las acciones que exige la banca americana”. agregó.

 

No obstante, dijo que Estados Unidos es vulnerable en el tema de blanqueo debido a la gran cantidad de bancos, unos 6 mil, y empresas de envíos de dinero.

 

Para el país “no es cuestión de actividad de los ilícitos sino de facilidad de entrar en un sistema financiero. Tenemos tantos puntos de entrada acá que es más difícil de detectar”, indicó.

 

fahl