Reuters "Él sabía que veníamos. Obviamente, le hicimos saber que estábamos ahí para investigar el disturbio”, sostuvo el alguacil  

DENVER. El incidente en el que un policía murió y resultaron heridos otros cuatro oficiales y dos civiles, se trató de una especie de emboscada, ya que el atacante usó un rifle de alto poder, con el que realizó al menos 100 disparos, informaron fuentes oficiales.

De acuerdo con el alguacil del condado de Douglas, Tony Spurlock, el sospechoso, quien fue abatido por miembros de un equipo policiaco táctico, era alguien conocido por la policía por interacciones pasadas con algunos oficiales del área metropolitana, aunque no abundó al respecto.

“Estamos familiarizados con él”, indicó Spurlock sobre el sospechoso, que vivía con otras dos personas de sexo masculino en un complejo de departamentos en la comunidad de Highlands Ranch, 32 kilómetros al sur de Denver, a donde la policía acudió tras recibir una denuncia de un disturbio doméstico.

“Fue un ataque tipo emboscada contra nuestros oficiales. Él sabía que veníamos. Obviamente, le hicimos saber que estábamos ahí para investigar el disturbio”, sostuvo el alguacil en una rueda de prensa.

“No entramos tirando nada”, añadió Spurlock, quien precisó que los policías llegaron al departamento poco después de las cinco de la mañana y, tras ingresar al inmueble, se inició el tiroteo por parte del sospechoso, que despúes se atrincheró en una de las recámaras.

El funcionario reportó que los cuatro policías heridos durante la confrontación se encontraban en condición estable, después de haber sido atendidos en hospitales locales. En un principio se había informado que cinco oficiales habían resultado lesionados en el incidente.

El oficial que perdió la vida fue identificado como Zachary Perish, de 29 años de edad, quien estaba casado y tenía dos hijos pequeños.

 

JMSJ