CARACAS.- La inflación que vive Venezuela rebasa a los precios de los productos alimentarios, que necesitan revisarse de manera constante, mientras que sólo 30% de sus habitantes tiene garantizada la comida, advirtió la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro).

 

Aquiles Hopkins, presidente de la entidad, ilustró su afirmación con el precio del maíz, que hace tres meses se estableció en dos mil 100 bolívares (bs), pero a la fecha, la cotización debe de ser del doble.

 

Casos similares suceden con el café, también ya del doble, mientras que los costos de la zafra, hacen que sea más económico dejar en el campo la caña de azúcar que cosecharla.

 

La demanda de los agroproductores coincidió con el informe de la consultora Torino Capital, que colocó al crecimiento de precios registrado el pasado octubre en 25.5 por ciento en relación al mes de septiembre.

 

En lo que va del año el promedio mensual de crecimiento de precios ha sido de 20.6 por ciento, y el índice del mes pasado es la segunda medición más alta de 2017, añadió el reporte.

 

Por ello, si en septiembre se esperaba una inflación anual de 754 por ciento, con el dato de octubre la estimación provisional se disparó a 815 por ciento.

 

Hopkins señaló que la actualización de precios debe realizarse para que se recupere la producción de alimentos, tras revelar que sólo 1 de cada 3 venezolanos tiene garantizada la comida.

 

También cuestionó el control de precios en una economía caracterizada por la inflación, pues se trata de un error.

 

En contraste propuso que los sectores públicos y privados de Venezuela trabajen en un plan consensuado que recupere la producción, donde cada sector asuma su responsabilidad.

 

El Estado no debe de ser monopolista ni sectario, sino generador de políticas y condiciones que sean adecuadas para que el sector privado produzca, precisó.

 

 

 

*edición impresa 24 Horas

 

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