SEÚL. Corea del Norte lanzó hoy al menos tres misiles balísticos aparentemente de corto alcance desde la costa oriental de su territorio hacia el mar de Japón (mar del Este), informaron hoy los ejércitos surcoreano y estadounidense.

 

Pyongyang disparó varios proyectiles, cuyas características no han sido todavía identificadas, a las 06.49 hora surcoreana (21.49 GMT) desde la provincia de Gangwon (este), informó el Estado Mayor Conjunto de Seúl (JCS).

 

Algunos de los proyectiles volaron más de 250 kilómetros en dirección nordeste antes de caer en aguas del Mar de Japón, dijo el ejército surcoreano, mientras que la milicia estadounidense indicó que los lanzamientos habrían resultado fallidos.

 

“La evaluación inicial señala el lanzamiento de tres misiles balísticos de corto alcance” en las cercanías de Gitdaeryong, dijo el Comando del Pacífico (PACOM) de Estados Unidos en un comunicado difundido a través de sus redes sociales.

 

El primer y tercer proyectil, lanzados a las 6.49 (21.49 GMT) y 7.19 (22.19 GMT), respectivamente, “fallaron en vuelo”, mientras que el segundo aparato, disparado a las 7.07 (22.07 GMT), “parece haber explotado casi inmediatamente”, según el análisis del PACOM.

 

Los lanzamientos “no supusieron una amenaza para Estados Unidos”, determinó el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD), ni tuvieron un impacto directo para Japón, afirmó el ministro portavoz del Ejecutivo nipón Yoshihide Suga en rueda de prensa.

 

Las milicias de Corea del Sur y Estados Unidos, que se encuentran realizando desde el lunes sus ejercicios anuales “Ulchi Freedom Guardian” en territorio surcoreano, se encuentran analizando la información disponible para confirmar si pudo efectivamente tratarse de misiles de corto alcance o de otro tipo de proyectil.

 

La oficina presidencial surcoreana convocó una reunión de su Consejo Nacional de Seguridad para tratar el asunto.

 

El lanzamiento de hoy se produjo casi un mes después de que el régimen de Kim Jong-un probase en un inusual ensayo nocturno el 28 de julio su segundo misil balístico intercontinental (ICBM), que le valió al país asiático nuevas sanciones de la ONU.

 

Corea del Norte amenazó en respuesta con atacar territorio estadounidense, a lo que el presidente Donald Trump respondió con inusual beligerancia, lo que dio pie a la mayor escalada dialéctica entre ambos países en los últimos años.

 

Pyongyang acabó incluso desvelando un plan para bombardear el entorno de la isla de Guam en el Pacífico, que aloja importantes bases estadounidenses, aunque decidió templar después los ánimos asegurando que observará “un poco más” los movimientos de Washington antes de atacar.

 

JMSJ