El panorama sobre la deuda pública, los precios internacionales del petróleo y la relación comercial con Estados Unidos parece mejor que a principios de diciembre pasado, de acuerdo a la calificadora Fitch Ratings.

 

Este jueves, la agencia se sumó a la acción tomada por Standard & Poor’s hace unas semanas al modificar de negativa a estable la perspectiva sobre la economía mexicana en el largo plazo.

 

En el caso de Fitch, la medida apaga la alerta que prendió el 9 de diciembre de 2016, cuando bajó la perspectiva de la nota crediticia de México a negativa desde estable, al considerar los asociados a la deuda pública, la reducción en los precios del crudo y el triunfo electoral de Donald Trump.

 

En el mismo sentido, el 18 de julio pasado Standard & Poor’s revisó a estable el panorama para México, que colocó en negativo en 2016. Sin embargo, Moody’s mantiene la expectativa en negativa.

 

Respecto a la acción de Fitch, la Secretaría de Hacienda destacó en un comunicado que “con esta acción son dos las agencias que han mejorado la perspectiva de la calificación de riesgo soberano de nuestro país en las últimas tres semanas, por lo que se concluye favorablemente el ciclo de revisiones de las principales agencias calificadoras de riesgo a nivel global habían anunciado para la economía nacional ante los choques que enfrentó en los últimos años”.

 

La mejoría en la perspectiva de la calificación de largo plazo de México (actualmente en BBB+) y la ratificación de las notas de corto plazo (F2), reconocen la diversificada base económica del país y un historial de políticas económicas disciplinadas que han anclado la estabilidad macroeconómica y frenado los desequilibrios, subrayó Hacienda.

 

La acción de Fitch, según la dependencia, da un voto de confianza a México para que su deuda pública siga una trayectoria descendente a partir de este 2017.

 

 

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