Las “Alas de México”, obra del escultor mexicano Jorge Marín, pasarán a formar parte de la provincia de Québec en Canadá a partir del 21 de junio, luego de que el gobierno de la Ciudad de México y el autor de la obra anunciaran la donación de dicha pieza.

 

 

Así lo dio a conocer Jorge Marín en conferencia de prensa, donde comentó que la pieza realizada en bronce, con un peso de cinco toneladas y tres metros de longitud, se instalará de manera permanente en la Promenade Samuel-De Champlain, un gran parque que se encuentra en el boulevard Champlain, a lo largo del río San Lorenzo.

 

 

Dijo que la pieza busca convertirse en un punto de encuentro para la comunidad quebequense, posibilitando cambiar la forma en la que el público se relaciona con su entorno y con el arte mismo.

 

 

Aclaró que se trata de un proyecto de ocho copias de la misma escultura, las cuales se han distribuido en diferentes países, con fines de acercamiento y refirió que, tras la donación a Québec, restarán tres esculturas más por donar.

 

 

“Es un proyecto que ya está llegando a su fin y nos quedan tres esculturas más y por suerte, Canadá es una de estas sedes que consideramos más representativas para que se exhibiera ahí”, dijo el artista.

 

 

Acotó que la donación de la obra se hace de manera conjunta “porque parte de la donación se hace de mi estudio, mientras que el Gobierno de la Ciudad de México hace el gasto básico de la producción de la obra, es decir, el pago a los empleados para realizarla y el pago de la fundición, el resto yo lo he ido haciendo como parte de un proyecto escultórico mío”.

 

 

Por su parte, David Ruiz, primer consejero de la Delegación General de Quebec en México, agradeció la donación y recordó que este proyecto de colaboración surge en el marco de la visita del primer ministro de Quebec, Philippe Couillard a México en octubre del 2015.

 

 

En aquel mes, dijo, el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y Couillard, abordaron el tema de la donación permanente de la obra Alas de México, por el Gobierno de la Ciudad de México a Quebec, a fin de fortalecer las relaciones entre ambas ciudades.

 

 

Dijo que las alas unirán culturalmente y de manera permanente, la capital mexicana con la quebequense y serán inauguradas el 21, tres días antes de la fiesta nacional de Quebec, que es el 24 de junio.

 

 

Indicó que el Paseo en la Promenade Samuel-De Champlain, espacio que ya acoge nueve obras de arte de diferentes países, representa la columna vertebral del estado quebequense.

 

 

Al respecto, Carlos Castillo, subdirector de Asuntos de protocolo y diplomacia de la coordinación general de asuntos internacionales del Gobierno de la Ciudad de México, señaló que “Alas de México” es un recordatorio para todas las culturas en donde se instalan que la Ciudad de México, “los invita a usarlas, elevarse y constatar que el planeta es uno solo y todas nuestras ciudades y culturas forman parte de él.

 

 

Refirió que las alas tienen nueva sede, “una nueva casa donde estarán ben, tan queridas y apreciadas” y agregó que ahora tanto Quebéc como la Ciudad de México estarán hermanadas; unidas permanentemente por la decisión de ambos gobiernos, pero sobre todo por el arte de Jorge Marín, materializado en las “Alas de México”

 

 

La obra es un conjunto escultórico de dos alas de bronce a escala humana, montadas sobre un marco de acero y colocadas en una base, sobre la cual los espectadores pueden pararse e interactuar con la obra; enfatizando la idea del arte como una herramienta para el entendimiento del espacio.

 

 

El cuerpo es una de las constantes en las esculturas de Jorge Marín y uno de sus mayores intereses, no sólo como estudio anatómico, también como juego.

 

 

Además de cuerpos de equilibristas sosteniéndose en puntos imposibles u hombres que sueñan con el vuelo y que logran volar a través de la fuerza y capacidad de sus cuerpos, en Alas de México, es la ausencia de éste y la presencia del cuerpo-espectador, el que le da forma, haciendo de éste un símbolo universal que une a toda la humanidad.