Bajo duros señalamientos de la oposición contra el gobierno y la organización de los comicios generales, el proceso se cumplió hoy sin mayores sobresaltos y con regular asistencia de los nicaragüenses a las urnas.

 

La jornada cívica transcurrió de manera “tranquila” y en “paz”, ratificaron a lo largo del día autoridades electorales y dirigentes del partido en el gobierno, quienes descartaron una baja participación de votantes.

 

El presidente Daniel Ortega, al acudir a votar a unos minutos de que finalizará oficialmente la jornada, afirmó que los nicaragüenses “votaron por la paz” y destacó “un hecho inédito en la historia de las elecciones nicaragüenses”.

 

Según el mandatario, quien aspira a la reelección, los comicios generales del 2016 tienen un valor “infinito” en el sentido de que los nicaragüenses no vivieron “una confrontación, odios y hasta muerte”, como fue habitual en Nicaragua.

 

En esta ocasión los nicaragüenses no optaron por “cambiar el gobierno a punta de balazos. Hoy estamos culminando unas elecciones inéditas” por cumplirse “sin confrontaciones ni muertes”, enfatizó el presidente, quien es favorito para imponerse en las urnas.

 

Por su parte Violeta Granera, quien hizo campaña por el abstencionismo, dijo en declaraciones a la televisión local que al no acudir a las urnas, el pueblo expresó su rechazo al régimen y a la “farsa” de las elecciones.

 

Granera, quien fue funcionaria en el gobierno del presidente Enrique Bolaños y aspiraba a participar como candidata vicepresidencial opositora, reiteró sus acusaciones de comicios “fraudulentos”.

 

“Para qué vamos a votar si ya sabemos quién ganará (el presidente Ortega)”, aseveró la también activista de derechos humanos y feroz crítica del excomandante guerrillero y de sus intenciones de “perpetuarse” en el poder.

 

El presidente Ortega, quien busca la segunda reelección consecutiva, tiene como compañera de fórmula a la primera dama, Rosario Murillo, postulada a la vicepresidencia.

 

El asesor presidencial Bayardo Arce, excomandante del extinto guerrillero Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), afirmó que los ataques son “infundados”.

 

Arce, asesor presidencial y de los más allegados al presidente Ortega, sostuvo que la inconformidad se originaba en la incapacidad de la oposición de “ganarse el apoyo del pueblo” y por carecer de la fuerza para derrotar al partido oficial.

 

Los centros de votación del país cumplieron “en forma y tiempo” los horarios de apertura y cierre de la jornada cívica este domingo (de las 07:00 a las 18:00 horas locales), de acuerdo con el Consejo Supremo Electoral (CSE).

 

El presidente del CSE, Roberto Rivas -autoridad que la oposición considera allegado al gobierno del FSLN-, dijo que se facilitó a la ciudadanía ejercer su derecho al voto y ratificó que se cumplió un proceso tranquilo y transparente.

 

Las elecciones generales número 39 en la historia democrática de Nicaragua resultarían en la llegada al poder de la pareja presidencial, una vez que el CSE anuncie los resultados preliminares y favorezcan al partido oficial, en lo que confía abiertamente el Frente Sandinista.

 

Manuel Antonio Vega, coordinador del Centro de Votación número 227, instalado en el Instituto Salomón de la Selva de enseñanza secundaria, en el centro de la capital, dijo a Notimex que en el lugar se vivió “una fiesta cívica” con “afluencia constante” de votantes.

 

El Centro de Votación dirigido por Vega como autoridad del CSE se basó en un registro de dos mil 800 ciudadanos, distribuidos en las siete Juntas Receptoras de Voto (JRV).

 

El funcionario resaltó que en el lugar votaron la mayoría de los inscritos en las JRV, y consideró que una situación similar de participación ciudadana importante y sin incidentes ni enfrentamientos se repitió a nivel de la capital.

 

Tras el cierre de la jornada electoral, las autoridades del CSE comenzaron a emitir los resultados oficiales preliminares, luego de tres horas de haber cerrado las votaciones.

 

Los nicaragüenses fueron convocados a las elecciones generales del 2016 a fin de designar presidente, vicepresidente, diputados a la Asamblea Nacional (70) y al Parlamento Centroamericano (20).

 

dc