La próxima semana, el Gobierno federal, a través de la SHCP, entregará al Congreso la propuesta del paquete económico 2017. Hoy, más que nunca, existe una presión muy fuerte, pues se revisará el tema de ingresos con la consigna de reducir sensiblemente los gastos con el fin de aminorar las presiones de un alto déficit en cuenta corriente, y el otro tema será el nivel de endeudamiento.

 

Por el lado de los ingresos, será revisar las condiciones que para 2017 se consideren en el rango de los precios de la gasolina, la electricidad, y si hubiera modificación en algunos impuestos como el de los refrescos, que se viene especulando de un peso adicional, de los cigarros y cervezas, entre otros. El gobierno se comprometió a no aumentar más impuesto de ISR o IVA para este 2017.

 

En 2016, el precio de la cobertura es de 49.00 dólares, y para este 2017 se comentó de un precio base de 38.00 billetes verdes más 4.0 del Fondo de Estabilidad (FEIP) que dan los 42.00 dólares comentados. Significa, aun así, un nivel inferior de 14.3% al año en curso.

 

Si consideramos que el peso mexicano registra una depreciación promedio de 14% en este 2016 vs. el promedio 2015 hasta el momento, los ingresos netos podrían ajustarse alrededor de 5 a 10% respecto a 2016. En ese sentido, habrá que revisar qué ingresos sustituirán este ajuste.

 

En el tema de gastos, el gobierno primero deberá registrar y dar a conocer el avance que hará en el resto de 2016, en el que se comprometió a recortar los 132 mil millones de pesos, incluyendo a Pemex y, posteriormente, se comprometió a reducir otros 31 mil 715 millones. Hoy, el déficit fiscal se ubica cerca de 3.5% y, aparentemente, se reducirá a niveles de 3.0%.

 

Por el lado del endeudamiento, la deuda externa se estima en 177 mil 299 millones de billetes verdes de acuerdo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Sabemos que hace unas semanas se realizó un vencimiento anticipado para 2017, que ayudaría a dar un avance de 70% de las necesidades externas. Faltaría conocer a detalle qué harán con los vencimientos internos.

 

Los tiempos se acercan y los ojos de inversionistas, analistas, calificadoras y la sociedad se enfocarán en estos temas.

 

Por otro lado, hasta el momento, en lo que va de 2016, la tenencia de extranjeros en el mercado de dinero registra una disminución de -9.9%, que equivale a una salida de 11 mil 335 millones de dólares, mientras que la bolsa registra en el año una entrada total de ocho mil 405 millones de billetes verdes con datos conocidos hasta el mes de julio.

 

El peso mexicano registra una depreciación en el año de 9.12%, y el riesgo de alza prevalece. Una baja en la calificación crediticia del rating de México obligaría a algunos fondos a reducir posiciones de papeles mexicanos, aunque se daría en mayor medida si dos calificadoras lo hicieran, por lo que cualquier anuncio en este sentido tomará relevancia.

 

Desgraciadamente, si a este riesgo se le suma el entorno económico internacional, con temas de normalización de tasas de interés en EUA, sector bancario en Europa, desaceleración de China, Japón y Europa, así como la volatilidad en el comportamiento de materias primas como el petróleo, el peso mexicano tendrá choques que podrían incidir internamente en los riesgos de inflación y en posibles alzas adicionales en las tasas de interés, por lo que no sería difícil ver nuevos máximos en el tipo de cambio peso-dólar.