CLEVELAND. La Convención Nacional del Partido Republicano inició en la Arena Quicken Loans con un minuto de silencio en memoria de los cinco policías muertos en Dallas y los tres asesinados la víspera en Baton Rouge.

 

Ante unos dos mil 500 delegados, invitados y periodistas, el presidente del Partido Republicanos, Reince Priebus, reconoció los sacrificios a los policías del país como los “genuinos héroes” de Estados Unidos y pidió honrar su memoria con una pausa de reflexión.

 

“Quiero también reconocer a las familias que perdieron a sus seres queridos en estos tiempos preocupantes. Nuestra nación sufre cuando vemos estos terribles asesinatos”, señaló visiblemente emocionado.

 

Enmarcada en un ambiente de símbolos patrióticos, la ceremonia incluyó a un grupo de veteranos de guerra que observó la presentación de la Bandera Nacional y el Himno Nacional de Estados Unidos.

 

En contraste, fuera del recinto, más de un centenar de manifestantes realizaba una sonora protesta contra la candidatura de Donald Trump y en rechazo de sus políticas sobre migración, comercio y en demanda del fin de la brutalidad policial.

 

La “Coalición para detener a Trump” incluyó a varias organizaciones independientes que defienden a los inmigrantes, a las minorías y que se oponen a la política exterior del virtual candidato presidencial republicano.

 

Durante su primera jornada, la Convención Nacional Republicana tendrá como lema “Hagamos a Estados Unidos Seguro Nuevamente”, en un intento de conectar la inmigración ilegal con las amenazas en la seguridad de Estados Unidos.

 

Entre la treintena de oradores se incluyen Kent y Kelly Terry-Willis, los padres del agente fronterizo Brian Terry, muerto por un grupo de traficantes de droga en la frontera con México.

 

También hablarán varios padres de estadunidenses muertos en accidentes de tráfico provocados por inmigrantes indocumentados, un problema que la campaña de Trump ha denunciado como ejemplo de las fallas en la seguridad fronteriza.