Si bien la Secretaría de Hacienda calcula que el año próximo los ingresos públicos disminuirán en 175 mil millones de pesos, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria prevé que el faltante sea de hasta 200 mil millones de pesos.

 

En los Precriterios de Política Económica que envió la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al Congreso de la Unión en abril pasado, se establece que en 2017 las arcas del gobierno tendrán un faltante de 175 mil millones de pesos, por lo que será necesario hacer un ajuste al presupuesto del año entrante.

 

Este escenario, según Hacienda, se planteó al considerar, principalmente, que el precio promedio del barril de petróleo sea de 35 dólares en 2017, es decir, 14 dólares menos que el estimado para el año en curso.

 

Adicional a lo anterior, Hacienda anticipó un crecimiento inercial de los ingresos tributarios, que si bien alcanzarán niveles históricos “no servirán como un contrapeso suficiente para hacer frente a las presiones asociadas a la disminución del déficit y a los menores ingresos petroleros esperados”.

 

Para Héctor Villarreal, director del CIEP, el escenario planteado por la SHCP en abril pasado es conservador, pues la elaboración del presupuesto debe considerar también el estancamiento de la economía y el incremento en el tipo de cambio, que generará presiones sobre la deuda externa, principalmente la contratada en dólares.

 

“El incremento en el déficit generará aumentos en el gasto no programable, es decir el pago de la deuda y las participaciones, por lo que la elaboración del presupuesto del año entrante será muy complicada, debido a que el ajuste tiene que ir a los programas del gobierno federal”, mencionó.

 

Marcel Dejalara, especialista en Economía del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), opinó que el recorte anunciado el viernes al presupuesto de este año por 32 mil millones de pesos dará margen de maniobra al gobierno federal para que el ajuste para 2017 se mantenga sin cambios.