BRUSELAS. “Escocia se ganó el derecho a ser escuchada”, dijo el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, al reunirse con la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, quien realizó una visita a Bruselas en la que se entrevistó con responsables de las instituciones europeas, incluido el de la Eurocámara, Martin Schulz.

 

Al término de los encuentros dijo en rueda de prensa que las reuniones habían sido “efectivas” y que se va con una sensación “optimista” tras su visita a la capital europea, donde ha encontrado, dijo, “una voluntad de escuchar”.

 

Hizo hincapié en que su visita se produce solo unos días después del voto británico en favor de la salida de la UE, porque Escocia quiere dejar claro desde este primer momento que aspira a permanecer en la Unión, de cara a las futuras negociaciones de separación entre el Reino Unido y los Veintisiete.

 

Desde Bruselas, los principales líderes de la Eurocámara también se mostraron dispuestos a escuchar el deseo escocés en encuentros en los que Sturgeon remarcó, una y otra vez, su posición respecto al referéndum británico.
“Por mi parte he enfatizado que Escocia quiere seguir siendo parte de la UE y tengo un deber como ministra principal de buscar la manera de responder a la voluntad democrática de Escocia”, dijo Sturgeon.

 

“Escucharé con atención”, afirmó el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, poco antes de reunirse con Sturgeon, aunque aseguró que el Ejecutivo comunitario no va “a interferir” en un proceso británico.

 

Schulz, explicó que había “escuchado atentamente” a Sturgeon y dijo haber “aprendido mucho” durante la reunión, aunque no hizo ninguna valoración adicional sobre su posición respecto al lugar que debe ocupar Escocia en la UE.