WASHINGTON. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió hoy que la eventual salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), el llamado “Brexit”, tendría un impacto “negativo y sustancial” en la economía internacional.

 

En su evaluación de las conclusiones del periodo de consultas con Reino Unido, la Junta de Directores del FMI reconoció que la consulta popular es un asunto interno, pero dejó claro que representa el principal factor de incertidumbre económica en el corto plazo.

 

“Aún reconociendo que es una decisión de los votantes… los directores (de la Junta) coincidieron que los efectos económicos netos serían probablemente negativos y sustanciales”, según el documento.

 

Los británicos votarán el próximo jueves sobre su permanencia o salida de la UE, lo que se conoce popularmente como “Brexit”, una abreviatura de las palabras en inglés “Britain” (Gran Bretaña) y “exit” (salida).

 

A menos de una semana del escrutinio, los votantes británicos están divididos por la mitad (48 por ciento en uno u otro sentido) sobre si continúan o salen de la Europa comunitaria, con sólo 4.0 por ciento de indecisos, según los más recientes sondeos.

 

En su análisis, el FMI explicó que ante la eventualidad de un triunfo de los partidarios de la salida, es recomendable que Reino Unido aplique políticas orientadas a apoyar la estabilidad y reducir la incertidumbre.

 

Por el contrario, si ganan los promotores de la permanencia, los directores del FMI coincidieron en que las política macroeconómicas deben enfocarse en promover un crecimiento económico firme y continuar con el proceso de reducción de vulnerabilidades.

 

Bajo el escenario de su continuidad en la UE, el FMI proyectó una recuperación económica para finales de 2016, con un promedio de crecimiento de 2.2 por ciento en el mediano plazo.

 

El FMI expresó en este marco su apoyo al plan del gobierno del primer ministro David Cameron de apuntalar las finanzas públicas y reconstruir una zona de amortiguamiento, a través de una gradual reducción del déficit presupuestal.

 

Asimismo respaldaron la permanencia de una política monetaria acomodaticia, al menos hasta que las presiones inflacionarias sean más claras. Igualmente recomendaron mantener la vigilancia a eventuales riesgos a la estabilidad financiera.