LA HABANA. El líder cubano Fidel Castro asiste hoy, junto a su hermano, el presidente Raúl Castro, a la clausura del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC, único), donde fue recibido con una “lluvia de aplausos”, según la oficial Agencia Cubana de Información (ACN).

 

Después de tres días de reuniones, el cónclave del PCC será clausurado hoy en una jornada en la que se dará a conocer la composición de los órganos de dirección del partido.

 

Según agencias oficiales cubanas, los casi 1.000 delegados y 280 invitados se pusieron en pie y corearon el nombre del expresidente cubano, cuando Fidel Castro entró en la sala.

 

Esta es la segunda vez que Fidel Castro, de 89 años y retirado del poder desde 2006, aparece en público este mes, después de que el pasado 7 de abril acudiera a un acto, en una escuela de La Habana, de homenaje a la fallecida Vilma Espín, esposa de su hermano Raúl fallecida en 2007, considerada una de las heroínas de la Revolución.

 

Antes de esa aparición pública, el líder de la Revolución cubana publicó el 28 de marzo un artículo en la prensa oficial sobre la visita del presidente de EU, Barack Obama, a la isla, en el que afirmaba que Cuba no necesita regalos del “imperio”.

 

Hace cinco años, Fidel Castro también asistió a la clausura del anterior Congreso del PCC, celebrado en abril de 2011, donde su hermano Raúl le sustituyó como primer secretario de la formación.

 

En el VII Congreso de los comunistas cubanos, que se inició el pasado sábado, la militancia ha aprobado, entre otros asuntos, los documentos sobre la marcha del plan de reformas iniciado hace cinco años, el plan económico hasta 2030, así como el Informe Central de Raúl Castro, en el que propuso limites de edad máximos para integrar los órganos de Gobierno del PCC y encaminar un relevo generacional.

 

La clausura del Congreso coincide con la jornada en que se conmemora el 55 aniversario de la victoria de Cuba tras 72 horas de enfrentamientos con fuerzas financiadas por EU que invadieron la Bahía de Cochinos, destacada en la isla como la primera derrota del imperio en Latinoamérica.

 

El VII Congreso se ha desarrollado a puerta cerrada y sin ningún tipo de acceso a la prensa extranjera acreditada en el país caribeño.