WASHINGTON. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, consideró hoy necesario el desarme de los países con arsenales nucleares para mejorar la seguridad nuclear en el mundo, uno de los temas centrales de la Cumbre Nuclear de Seguridad en la que participó el mandatario mexicano.

 

“México considera que para alcanzar la seguridad nuclear no basta con evitar el desvío de materiales nucleares por parte de grupos terroristas, es necesario también un renovado compromiso de los países con el desarme nuclear”, subrayó Peña Nieto durante la cumbre, según recoge la Presidencia de México en un comunicado.

 

Durante el encuentro en Washington, en el que participaron líderes de más de 50 países, Peña Nieto reiteró el compromiso de México para evitar que los materiales necesarios para construir un arma atómica caigan en manos de grupos terroristas como el Estado Islámico (EI).

 

“México reafirma su compromiso y se adhiere al esfuerzo global para preservar la seguridad de todos los materiales nucleares y radioactivos, especialmente de aquellos que pudieran tener un uso bélico o terrorista”, resaltó el presidente mexicano.

 

“La sola amenaza de este tipo de armas, por parte de cualquier actor, genera incertidumbre, tensión y riesgos que nos alejan de la paz mundial”, señaló.

 

México impulsó el Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, conocido como Tratado de Tlatelolco y firmado en la ciudad de México en febrero de 1967 con el propósito de prohibir el ensayo, la fabricación, la producción, almacenamiento o adquisición de armas nucleares en América Latina y el Caribe.

 

El tratado se firmó tras la crisis de los misiles en Cuba y en plena Guerra Fría, con el objetivo de asegurar la desnuclearización de esta región del planeta.

 

En su intervención, Peña Nieto reconoció la importancia de la Cumbre de Seguridad Nuclear, que concluyó hoy y que se celebra cada dos años desde 2010 por iniciativa del presidente Barack Obama.

 

El principal anuncio de la cumbre fue la creación de un nuevo grupo de trabajo internacional sobre seguridad nuclear que se reunirá anualmente para impulsar el debate sobre ese tema, y en el que participarán 39 países, entre ellos Argentina, México, Chile, España, Estados Unidos, China, India, Francia, Reino Unido y Japón.

 

Ese grupo busca dar continuidad al proceso de cumbres de seguridad nuclear que inició Obama y que tuvo hoy su posible última edición, dado que el mandatario dejará el poder en enero y no está claro que su sucesor quiera tomar el relevo.