El árbol ramón (Brosimum alicastrum) podría ser un elemento clave en la estrategia de la Cruzada Nacional contra el Hambre debido a que permite mayor producción de semillas, aseguró un investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

A esta conclusión se llegó tras siete años de trabajo en el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), dijo el integrante del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República, Alfonso Larqué Saavedra, en una entrevista con la Agencia del Conacyt.

 

“Lo primero que hicimos fue conocer cuántos kilos de semilla produce un árbol, qué sexo tienen los árboles, cuáles son los que producen y en qué meses del año lo hacen, estas sencillas preguntas fueron las que nos mostraron que se debía hacer trabajo básico”, detalló.

 

“Lo maravilloso es que aquí hay muchas personas que lo conocen y lo usan. Estas fueron las primeras investigaciones y aprendimos que existen dos picos de producción de semillas durante el año”, añadió.

 

Este árbol requiere alrededor de cinco años para empezar a producir semillas en condiciones naturales, y una vez que llega a esta etapa produce en promedio entre 95 y 100 kilogramos por año.

 

El patrón de producción de semillas indica que no se producen solo en una ocasión, sino que se obtienen en dos épocas del año que se ven favorecidas por las condiciones climáticas, aun sin que las poblaciones tengan un manejo específico para conservarlos, es decir, no están sometidas a manejos de fertilización o problemas de riego.

 

“Cuando tuvimos esos datos, lo primero que hicimos fue comparar el ramón con otras especies forestales para ver qué tanto produce en comparación con encinos, nogales o castañas”, expuso el investigador.

 

“De tal forma que todos los estudios que hacíamos nos llevaron a comprobar que era verdaderamente un monstruo en producción de semillas”, resaltó.

 

El árbol ramón es alimento de diversos animales como los venados, los jabalíes, los cerdos pelones, las cabras, el ganado bovino, las gallinas y conejos.

 

“Hicimos los pellets (muestras) del follaje del ramón; del fruto hicimos hojuelas como si fueran corn flakes para los animales y empezamos a ver precisamente la posibilidad de registrar el nombre para poderse comercializar”, indicó Larqué Saavedra.

 

“Ya está registrado, se llama Maya Óox y en sus etiquetas están precisadas las características nutrimentales”, mencionó.

 

La ingeniería básica de transformación de semillas de ramón en harina permitió revisar su calidad y su biomasa, y los investigadores detectaron que tenía una cantidad importante de carbohidratos.

 

“Está arriba de 70% en algunos casos, y veíamos también el contenido de proteína tan alto que tiene, alrededor de 13%, lo que lo coloca en una posición verdaderamente excepcional”, destacó.

 

El árbol ramón también tiene cantidades considerables de minerales como calcio, zinc, magnesio y potasio, así como vitaminas y ácido fólico, de acuerdo con los análisis realizados en semillas (con testa y sin testa), hojas, pericarpio y frutos complejos.