En la ciudad de México no se han generado los canales propicios para canalizar la participación de la sociedad de forma pacífica, ordenada y legal, asegura Víctor Manuel Durand Ponte, sociólogo de la UNAM.

 

Al no existir tales lazos entre sociedad y autoridad, explicó el académico, la participación ciudadana se traduce y reproduce en bloqueo de calles, toma de casetas, plantones, los que en muchos casos llegan al extremo de la violencia.

 

La aprobación y promulgación de la reforma política puede ser la ventana de oportunidad para crear puentes de comunicación entre la ciudadanía y el gobierno, donde se respete el Estado de derecho como manda el modelo de la democracia clásica, aseguró.

 

Ahora que se discute la redacción de una Constitución para la Ciudad de México debe considerarse incluir nuevos canales de participación ciudadana, aunque para Durand Ponte el asunto no termina allí.

 

Es más profundo, es decir, abarca un funcionamiento del Estado de derecho y la reproducción ilegal en las asociaciones, señaló.

 

La vida del mundo popular en la capital del país, indicó, pasa por la ilegalidad.

 

Y como ejemplo señaló a organizaciones como el Frente Popular Francisco Villa o Benita Galeana que tienden a defender intereses como son asentamientos irregulares, taxis piratas o el comercio ambulante.

 

La relación de la ilegalidad se convierte en una relación política, la cual explica la participación del tipo ilegal violento y la forma clientelar o dádivas de los gobiernos para satisfacer sus demandas” apuntó.

 

Ante este panorama, Durand es enfático al señalar que antes de pensar en los cambios de una ley es preciso garantizar que “la gente del mundo popular tenga la posibilidad de reproducir su vida dentro de condiciones de legalidad y de bienestar mínimo”, por ejemplo un salario mínimo capaz de cubrir las necesidades básicas de una familia.

 

*La entrevista se realizó el mes de marzo del año pasado, cuando comenzó a discutirse en el Congreso la Reforma Política del D.F.