El PAN y el PRD negocian la creación de bloques opositores para las elecciones de 2016, con el objetivo de desterrar al PRI de los cinco estados que ha gobernado sin alternancia por cerca de 80 años.

 

De acuerdo con el calendario electoral, el próximo año se renovarán 12 gubernaturas, de las cuales, cinco: Durango, Hidalgo, Tamaulipas, Quintana Roo y Veracruz, nunca han tenido alternacia política.

 

Y es en esas entidades donde las dirigencias locales de Acción Nacional y Revolución Democrática han enfocado sus cabildeos para la conformación de alianzas que buscarían terminar con la hegemonía priista.

 

Tanto Ricardo Anaya como Agustín Basave, líderes del PAN y PRD, respectivamente, han expresado que aunque las negociaciones estén avanzadas en el ámbito partidista local, la decisión sobre en qué entidades conformarán los bloques recaerá exclusivamente en las cúpulas nacionales.

 

Según un analisis de la consultora Integralía, del ex consejero presidente del IFE Luis Carlos Ugalde, en las elecciones 2016, de los cinco estados sin alternancia, la entidad más atractiva es Veracruz, debido a que representa el tercer estado con la lista nominal más numerosa, con 5.5 millones de posibles votantes.

 

En esa entidad sin alternancia, actualmente gobernada por el priista Javier Duarte, es donde el PAN y PRD tienen más avanzada la conformación de un frente opositor. Incluso, en una entrevista radiofónica, Ricardo Anaya, líder de Acción Nacional, dijo que “es un proceso que está en curso y que tiene un diálogo franco y abierto”.

 

Aunque las fechas de organización electoral varían en cada estado, será a mediados de febrero 2016 cuando se realizará el registro formal de alianzas, es decir, los partidos de oposición tienen todavía tres meses para conformar los bloques opositores contra el PRI.

 

Por lo pronto, en Veracruz donde está en juego la mayor cantidad de votos, las dirigencias locales de Acción Nacional y Revolución Democrática aprobaron ir en alianza, lo cual, todavía debe ser confirmado por las cúpulas nacionales de esas fuerzas políticas.

 

En Tamaulipas, segundo estado con más posibles votantes, también los líderes locales aprobaron la conformación de un frente opositor. “Ambos estamos de acuerdo (en) que se haga la alianza; ahora hay que hacer la plataforma política y ponernos de acuerdo”, indicó a medios locales César Augusto Verástegui Ostos, líder del blanquiazul en aquella entidad.

 

Para el caso de Hidalgo, de acuerdo con Ramón Flores, líder local del Sol Azteca, ya entablaron el diálogo con los dirigentes panistas de la entidad e incluso con otros partidos, para la conformación de un frente que logre derrotar al PRI.

 

En Quintana Roo, aunque sólo el PRD local ha aprobado ir en coalición con el PAN, existen antecedentes de que ambos partidos se aliaron de facto en los comicios de 2013, sin obtener ningún triunfo.

 

Y para el caso de Durango, la conformación de un frente opositor al PRI también reporta avances, la dirigencia local del PAN, hace unos días, se declaró lista para comenzar las negociaciones no sólo con el PRD, sino con otros institutos políticos, como Movimiento Ciudadano.

 

Una estrategia con resultados positivos

 

Las alianzas opositoras al PRI rindieron frutos en las pasadas elecciones. En 2010, con la unión del PAN, PRD, Nueva Alianza y Convergencia (ahora Movimiento Ciudadano) llegó el primer gobierno de alternancia a Puebla, con Rafael Moreno Valle.

 

Durante ese mismo año, en Oaxaca, el frente denominado Unidos por la Paz y el Progreso, conformado por PAN, Convergencia, PRD y Partido del Trabajo, lograron el triunfo a través de Gabino Cué; asu vez, en Sinaloa, Mario López Valdéz obtuvo la victoria apoyado por el PRD, Acción Nacional y Convergencia.