Human Rights Watch (HRW) insistió ayer en que en los municipios de Tanhuato y Apatzingán, en Michoacán, hubo ejecuciones extrajudicales, en sucesos donde murieron 50 civiles.

 

Daniel Wilkinson, director gerente de la División de las Américas de Human Rights Watch, dijo que la evidencia y testimonios de los sobrevivientes coinciden en que los elementos de las fuerzas de seguridad mexicanas actuaron de manera indebida al realizar las ejecuciones extrajudicales.

 

“Ante evidencias de que se cometieron atrocidades, la respuesta del gobierno ha consistido en negar o restarle importancia a la magnitud al problema. Es la misma actitud que vimos el año pasado ante Ayotzinapa y Tlatlaya, y sugiere que el gobierno todavía no está dispuesto a abordar seriamente la crisis de derechos humanos en el país”, dijo Wilkinson.

 

En el caso de Apatzingan, HRW recordó que el incidente se dio cuando un grupo de personas se manifestaba a las afueras de la presidencia municipal en apoyo de las autodefensas de Michoacán. Según la versión oficial, esas personas dispararon contra los policías, quienes respondieron la agresión, con saldo de ocho muertos.

 

En Tanhuato, el 22 de mayo, fallecieron 42 personas quienes son señaladas por las autoridades como presuntos delincuentes.