PHOENIX.  Un mexicano, acusado de reclutar a un equipo de atracadores que en 2010 mató al agente de la Patrulla Fronteriza Brian Terry, fue sentenciado a 27 años de prisión por una Corte Federal en Tucson, Arizona.

 

La Oficina del Procurador Federal en Arizona informó que Rosario Rafael Burboa Álvarez fue sentenciado la víspera, tras declararse culpable en agosto pasado de participar en el asesinato en primer grado, bajo un acuerdo con los fiscales para evitar la pena de muerte.

 

Burboa Álvarez, de 31 años y originario de Sinaloa, reclutó a cinco hombres para cruzar a pie la frontera de Estados Unidos y robar armas y droga a pequeños contrabandistas de marihuana en la zona de Nogales, al sur de Arizona.

 

Además, se encargaba de comprarles el botín una vez que regresaban a México.

 

Sin embargo, la noche del 14 de diciembre de 2010, el grupo se topó cerca de la comunidad de Río Rico, Arizona, con agentes de la Patrulla Fronteriza, y en un tiroteo murió el agente Brian Terry.

 

 

Las autoridades acusaron a Burboa Álvarez de conspirar para participar en el homicidio, aunque estaba en México la noche en que Terry fue asesinado, al argumentar que era consciente de que al armar a la banda, era previsible un choque con las fuerzas del orden.

 

“La sentencia impuesta debe dejar bien claro a otros que no hay excusa ni justificación para negarse a ceder a la aplicación de la ley o de la decisión inconcebible para matar a un agente de la ley en un esfuerzo por evitar ser capturados”, dijeron fiscales del caso.

 

Burboa Álvarez es el séptimo acusado del asesinato de Terry, en un incidente en el que se habrían utilizado armas ligadas a la frustrada Operación Rápido Y Furioso.

 

El homicidio de Terry se ha mantenido como un caso relevante en Estados Unidos luego de que dos rifles automáticos AK 47 encontrados en el lugar de los hechos formaran parte de las armas contrabandeadas a México bajo la denominada Operación Rápido y Furioso.

 

Esa operación permitió que traficantes enviaran armas a México aun cuando eran monitoreados por agentes federales.

 

El pasado 1 de octubre, dos de los acusados de participar en los hechos , Iván Soto Barraza y Lionel Portillo Meza, fueron declarados culpables del homicidio por el jurado de una Corte Federal de Tucson y están a la espera de ser sentenciados.

 

Otro de los inculpados, Rito Osorio Arellanes, que estaba bajo custodia en el momento del asesinato del agente Terry, se declaró culpable de conspiración para interferir con el comercio por robo y fue sentenciado a ocho años de prisión en enero de 2013.

 

Su hermano Manuel Osorio Arellanes, fue detenido la noche misma en que ocurrieron los hechos y se declaró culpable de participar en el homicidio por lo que fue sentenciado en febrero pasado a 30 años de prisión.

 

Los otros dos implicados, Jesús Rosario Favela Astorga y Heraclio Osorio Arellanes, permanecen como fugitivos y las autoridades estadunidenses ofrecen una recompensa de 250 mil dólares por información que conduzca al arresto de cada uno de ellos.