MADRID. Entre paredes de museos, bares u hoteles; en los escaparates o simplemente en la calle, la primera edición de Madrid es Moda se propone salvar la desconexión entre lo que ocurre en la pasarela y lo que se siente en la ciudad.

 

“En Milán o París, los grandes desfiles se viven más, porque están en el centro, pero en Madrid, al estar tan apartados, el ambiente no se transmite tanto”, explica Pepa Bueno, directora ejecutiva de ACME.

 

La iniciativa llega para quedarse, señala Bueno, que recalca que es necesario trasladar lo que ocurre dentro de Ifema, porque la Mercedes Benz Fashion Week Madrid (MBFWM) “está dedicada, en definitiva, a los profesionales del sector”.

 

El Museo del Traje CIPE, el Thyssen-Bornemisza o el Museo de Artes Decorativas se movilizarán para ello acogiendo exposiciones; los propios creadores compartirán su experiencias en charlas y talleres; y el centro cultural Conde Duque retransmitirá en directo todos los desfiles.

 

Moda, hasta en el plato

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Foto: EFE

 

La moda también se colará en el menú, con polos inspirados en las creaciones de la diseñadora Maya Hansen, que se venderán en la heladería Lolo, en el madrileño barrio de Malasaña, o en los platos de tabernas, pastelerías y hoteles, que ofrecerán una carta especial.

 

“En algunas tiendas incluso se podrá tomar una copa entre compra y compra”, explica Ángel Martos, coordinador de la iniciativa.

 

Madrid es Moda también establece una ruta de tiendas, una ocasión para la que los escaparates de diseñadores como Andrés Sardá, Ángel Schlesser o Juanjo Oliva se vistan de gala.

 

La fiesta del descuento

 

Otro de los puntos fuertes de la iniciativa son los descuentos, que se llevarán a cabo tanto en tiendas físicas como online, en colecciones de firmas como Davidelfín, García Madrid, Juan Vidal o Ecoalf.

 

“Pensábamos que los diseñadores iban a ser más reticentes con los descuentos, porque es principio de temporada, pero lo han entendido muy bien, y algunas marcas tienen bajadas de precios de hasta el 80%”, explica Martos.

Contenedores de hielo. Cortesía Agatha Ruíz de la Parra.

 

La moda se podrá palpar incluso al usar los contenedores de vidrio diseñados por Ágatha Ruiz de la Prada, que se instalarán en las calles, y también saldrá a pasear en bicicleta, con iniciativas como la pasarela sobre ruedas Trendcycle.

 

”La reacción de los diseñadores ha sido muy buena, a pesar de que era complicado porque muchos desfilan y esa semana hay un pico de trabajo”, explica Ángel Martos, que espera “vestir de moda la ciudad” y que la pasarela se convierta en una fiesta “y no se quede solo en algo que vemos en los telediarios”.