México carece de tecnología de punta para seguir la formación y evolución de tornados como el que impactó a Ciudad Acuña el lunes pasado, dijo Raúl Rivera, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

 

“Dar el seguimiento muy puntual del tornado implicaría mucho más tecnología, radares específicos en las regiones donde se dan esos fenómenos, por su puesto es tecnología muy costosa”, comentó.

 

En la zona norte, nuestro país se apoya con los radares que tiene Estados Unidos en su frontera sur, los cuales son de última generación, pero en el resto del país no se cuenta con el equipo nuevo para detectar a los tornados, indicó el especialista.

 

Acuña es responsable de las alertas del clima del 24 de mayo pasado, donde se advertía la posibilidad de formación de tornados en las siguientes horas, mismas que alcanzaban menos de 50%, y que en la madrugada del lunes 25 se concretaron.

 

Aunque el domingo por la noche había una posibilidad de formación de tornado, ésta era inferior a la requerida para una evacuación, la cual marca 80% de probabilidades para actuar de esa formar, esto según los parámetros del SMN.

 

“El rango de probabilidad de que se pueda evacuar o se pueda realizar una labor de aseguramiento de la comunidad a refugios temporales pues puede ser menos de 30 minutos con una probabilidad de que tenemos 80% de las condiciones propias de una nube con la capacidad de generar un tornado”, añadió.

 

Falta cultura de estudio a tornados: especialista

 

Jesús Manuel Macías Medrano, académico del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), señaló que en nuestro país se ven a los tornados como un hecho anecdótico y no científico, lo que perjudica su estudio.

 

El investigador es coautor de “Climatología de tornados en México”, donde detalla que entre 2000 y 2012 el promedio anual fue 10 fenómenos de este tipo al año, lo que debería de quitar el mito de que en nuestro país son raros.

 

Uno de los problemas que identifica Macías Medrano es la falta de cobertura del territorio, pues la red de radares cuenta con 12 aparatos, y cada uno abarca 450 kilómetros cuadrados, es decir, 5 mil 400 kilómetros cuadrados en total. Y si a eso se le suma que no todos están en operación, la situación se complica más.

 

En el conteo de Macías Medrano identifica al centro del país como el lugar donde se desarrollan 50% de los tornados, mientras que la entidad con más fenómenos de este tipo es Chihuahua con 9 registros. Aunque ocupa el tercer lugar, Coahuila tiene los eventos más destructivos, como el del 24 de abril de 2007 cuando en Piedras Negras hubo 3 muertos.