Con entusiasmo, el Partido de la Revolución Democrática en el Distrito Federal (PRD-DF) anunció ayer que sumaba a sus filas a 200 militantes activos de Acción Nacional (PAN-DF) y a mil 500 adherentes en la delegación Miguel Hidalgo.

 

Incluso el delegado con licencia en esa demarcación y candidato a diputado local por el Distrito VIII, Víctor Hugo Romo, se refirió a esta operación política como “un golpe a la columna vertebral del panismo” en Miguel Hidalgo.

 

Sin embargo, al interior del PAN-DF, vieron esta maniobra coyuntural como “un teatro y una farsa”, pues, aseguran, se trata de militantes de doble cachucha que por estar vinculados al sol azteca están en proceso de expulsión.

 

En conferencia de prensa en la sede del PRD-DF, el líder de ese partido, Raúl Flores, anunció la adhesión de Ángel Ávila Romero, líder de la Asociación Civil Grupo Tlaxpana- Anáhuac, que agrupa a unas seis colonias de la delegación.

 

Casi de manera simultánea, su homólogo panista, Mauricio Tabe, respondió en redes sociales que Ávila Romero es uno de los seis mil militantes panistas que son considerados como infiltrados perredistas.

 

De hecho, en el acuerdo CPN/SG/034/2014 del PAN-DF se ubica a mil 691 perredistas infiltrados en el padrón del blanquiazul en Miguel Hidalgo, el cual asciende a cuatro mil 387 militantes.

 

Entre ellos está Ángel Ávila Romero, cuya fecha de ingreso al PAN fue el 12 de marzo de 2002; dicho documento lo ubica a él y 45 personas más como trabajadores de la delegación Miguel Hidalgo, por lo que, dice el blanquiazul, “nos encontramos frente a una intromisión de funcionarios públicos de un gobierno del PRD en los asuntos internos de Acción Nacional”.

 

Previendo estos señalamientos, el delegado con licencia Víctor Hugo Romo salió al paso para decir que “en adelante se van a decir muchas cosas, que hacían esto, que tenían una amistad, que se sacó una foto”.

 

Se refería al hecho de que el nombre de Ángel Ávila también aparece en una lista de trabajadores eventuales de la delegación Miguel Hidalgo, cuyo contrato empezó el 1 de noviembre de 2013 y concluyó el 24 de diciembre del mismo año, es decir, aún como panista.

 

Su labor, dice el documento, consistió en “coadyuvar con sus servicios promoviendo la resolución de conflictos a través del cumplimiento de las leyes y el diálogo entre ciudadanos y autoridades”; por ello cobró cuatro mil 845 pesos.

 

Sobre la foto a la que aludió Romo, se trata de una imagen que el ahora candidato del PRD a Miguel Hidalgo, David Razú, colocó en su perfil de Facebook el 23 de enero pasado en la que parece Ávila Romero mostrado su apoyo al perredista.

 

Para Tabe esta maniobra del PRD obedece a que ese partido ha “caído en las preferencias del electorado, aunado al trabajo realizado por Romo en esta delegación, donde sólo se dedicó a derrochar los recursos públicos en su imagen”.

 

No obstante Romo lo ve con ánimo celebrativo y vaticinó: “Ni con Xóchitl (Gálvez), ni con (Demetrio) Sodi, nos hubiera hecho ni cosquillas (en Miguel Hidalgo), ahora (con la adhesión de panistas) pues menos”.

 

DATO

 

40

 

Por ciento de militantes albiazules en Miguel Hidalgo, ligados al PRD, prevé el PAN