RÍO DE JANEIRO. Decenas de miles de personas se apiñaron hoy en el centro de Río de Janeiro para seguir el desfile de la banda Monobloco, una popular comparsa que finalmente bajó el telón del Carnaval carioca después de diez días de juerga general.

 

El Monobloco, fundado hace quince años, recorrió las principales avenidas del centro de Río de Janeiro, que vibraron con sus decenas de percusionistas al son de sambas y marchas ya tradicionales en el siempre multitudinario Carnaval carioca.

 

La Policía calculó que cerca de medio millón de personas se sumó a la fiesta en plena calle, que como suele suceder en Río de Janeiro se celebró bajo un sol justiciero y una temperatura cercana a los 40 grados, que muchos combatieron bebiendo cerveza en abundancia.

 

Mientras el Monobloco ocupaba el centro de Río de Janeiro, otras comparsas tomaban las playas de Copacabana e Ipanema, en las que hoy era difícil encontrar un lugar en la arena debido al mar de gente que buscaba escapar del calor.

 

Unas horas antes del desfile del Monobloco, las mejores seis escuelas de samba de este año volvieron a recorrer el Sambódromo de Río, frente a un público calculado en unas 72 mil personas.

 

Las calles de otras ciudades, como Sao Paulo, Salvador y Recife, también fueron copadas por comparsas que despidieron un nuevo Carnaval, considerado como la mayor fiesta popular de Brasil y que cada año moviliza multitudes por todo el país.