WASHINGTON. El régimen cubano comenzó a liberar a algunos de los 53 presos políticos, tal como se había comprometido con Estados Unidos a mediados de diciembre, en el marco del acuerdo que permitió la entrega de tres espías cubanos presos en EU.

 

“Ha habido ya algunos prisioneros políticos liberados”, dijo la vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, en su conferencia de prensa diaria.

 

Psaki se negó a proporcionar detalles sobre el número o la identidad de los presos liberados debido a que el gobierno de Barack Obama, que elaboró en solitario la lista de los 53 prisioneros políticos y pidió su liberación, ha decidido mantenerla en secreto.

 

La vocera defendió la decisión de no publicar la lista, pese a las peticiones de transparencia y acusaciones de secretismo hechas por sectores de la disidencia cubana, porque EU “no está tratando de poner una diana más grande en los disidentes cubanos, sino que quiere conseguir que los liberen”.

 

El pasado 17 de diciembre, el presidente de Cuba, Raúl Castro, anunció que su gobierno había decidido liberar a una serie de reclusos en los que EU “había mostrado interés”, aunque no especificó ni cuántos eran ni de quién se trataba.

 

La medida, dijo, se tomaba “de manera unilateral, como es nuestra práctica y en estricto apego a nuestro ordenamiento legal”.

 

Raúl Castro se refirió así a la liberación de presos al anunciar el regreso a Cuba de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, los tres agentes cubanos del grupo de “Los Cinco” que aún permanecían presos en EU desde 1998.

 

Psaki aseguró que el compromiso de liberar a los disidentes es uno que Cuba “hizo no solo con Estados Unidos, sino también con el Vaticano”, que facilitó los contactos secretos entre las delegaciones estadunidense y cubana que condujeron al anuncio de la normalización de las relaciones.

 

“Seguiremos urgiendo al gobierno de Cuba a cumplir su compromiso (de liberar a los 53 presos políticos). Nos gustaría ver este proceso completado en un futuro cercano, y es algo de lo que seguiremos hablando”, añadió.

 

El viaje a Cuba de funcionarios estadunidenses a finales de enero será la primera misión de alto nivel a la isla, y estará encabezada por la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson.

 

La visita tendrá como objetivo principal mantener una nueva ronda del diálogo migratorio que se reanudó en 2013 entre ambos países, pero en ella también se tratarán temas de derechos humanos, según aseguró Psaki.

 

Rubio pide cancelar conversaciones

 

WASHINGTON. El senador republicano Marco Rubio, de origen cubano, instó al presidente Barack Obama, a cancelar las conversaciones bilaterales previstas para este mes en La Habana hasta que Cuba cumpla con su compromiso de liberar a 53 prisioneros políticos y acabar con la “represión” a los disidentes.

 

“Le urjo a cancelar el viaje de funcionarios de la Administración a Cuba para conversar más sobre la normalización de relaciones diplomáticas al menos hasta que todos los presos, más los arrestados desde su anuncio del 17 de diciembre, hayan sido liberados”, dijo en una carta enviada al presidente estadunidense.

 

Rubio lamentó que el gobierno no haya proporcionado, “hasta la fecha, ninguna información a miembros del Congreso sobre las identidades, condiciones o paradero de los prisioneros políticos, ni siquiera de forma confidencial”.

 

“¿Cómo se supone que Estados Unidos consiga que la dictadura cubana se responsabilice por el bienestar de estos prisioneros políticos si su Administración es incapaz o se niega a proporcionar esta transparencia?”, preguntó Rubio.

 

La disidente Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) señaló que en 2014 se produjeron en la isla ocho mil 899 detenciones arbitrarias por motivos políticos, unas dos mil 500 más que el año anterior.