MIAMI. Decenas de cubanos exiliados expresaron hoy su repulsa contra la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y difundieron un mensaje de grupos de la oposición interna que prometieron continuar su lucha “por la libertad” de la isla.

 

En una concentración en el Parque José Martí, uno de los líderes de la comunidad cubana, el alcalde de Miami, Tómas Regalado, prometió que se opondrá en tribunales ante cualquier intento de abrir un consulado cubano en esta ciudad, bastión del exilio.

 

“Pienso que el régimen (de Cuba) va a tratar de hacer un acto de provocación y decir que van a poner un consulado aquí, pero vamos a ir a la corte para defender la paz y la tranquilidad en representación de esta comunidad”, dijo Regalado a medios de prensa.

 

Con banderas de Cuba y Estados Unidos, consignas como “Que viva Cuba libre” y calificando de traidor al presidente estadunidense Barack Obama, la concentración reunió a unos 300 cubanos de línea dura bajo un sol tenaz en el parque ubicado en el barrio de la Pequeña Habana.

 

Convocada por la Asamblea de la Resistencia Interna, los manifestantes portaban carteles con mensajes como: “Obama, los principios del pueblo cubano no son negociables”, “Todos somos Resistencia” y “Derechos humanos, también son derechos cubanos”.

 

Este fue el primer acto público en Miami contra el anuncio de Obama del miércoles sobre el canje de tres agentes cubanos por el contratista Alan Gross, la normalización de relaciones diplomáticas con Cuba y trabajar para acabar con el embargo comercial a la isla.

 

Dos asistentes fueron el matrimonio de Margarita y Roberto Puentes, con 35 años exiliados, quienes invadieron la Embajada de Perú en La Habana en 1980 y luego salieron de la isla “huyendo del comunismo”.

 

“No estoy de acuerdo con la liberación de los tres espías”, dijo Margarita en referencia a los agentes, que cumplían sentencia por su presunta implicación en la muerte de cuatro integrantes del grupo Hermanos al Rescate, cuyos aviones fueron derribados por Cuba.

 

El acto, inaugurado con los himnos de Estados Unidos y Cuba, fue bendecido por el reverando Martín Anorga, quien tras una oración hizo votos por una “Cuba Libre” y dijo que “la batalla no se ha perdido”.

 

El excongresista Lincon Díaz Balart, precursor de la Ley Helms-Burton que endurece el embargo comercial a Cuba, dijo que el anuncio de Obama es “una infamia” que da “un espaldarazo a los hermanos Castro cuando su principal socio Nicolás Maduro ya no pude subsidiarles el petróleo”.

 

Leticia Ramos representante en Matanzas del grupo opositor Damas de Blanco, advirtió que pese a las medidas, “la represión en Cuba continuará aunque habrá un balance”.

 

“Hace tres semanas que no nos han detenido a la salida de la iglesia, después de un año y cinco meses sin poder realizar una marcha pacífica, y es raro que nos dejaron volver caminar hace tres domingos atrás”, expresó Ramos, quien el domingo volverá a Cuba.

 

“Sabíamos de que algo estaba pasando o que iba a suceder”, dijo a Notimex la activista, en referencia a las medidas anunciadas por Obama y el gobierno de Cuba el pasado miércoles.

 

Otros sectores cubanos en esta ciudad han respaldado la apertura con la isla. Se calcula que en Miami viven unos dos millones de cubanos.

 

GH