Además de quedar al margen de las históricas negociaciones para el restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, México también desaprovechó la oportunidad de participar en la explotación de las reservas petroleras cubanas calculadas en más de 5 mil millones de barriles -el doble de las que poseen Argentina y Colombia-, aunque según cifras del gobierno podrían llegar a 22 mil millones de barriles.

 

En cambio, empresas de Canadá, Venezuela, Brasil, España, Reino Unido y Vietnam participan en asociación con el gobierno cubano para la explotación de hidrocarburos en territorio cubano en el Golfo de México, una zona del más alto valor estratégico para México, así como para Estados Unidos, su principal socio comercial.

 

Las empresas de dichos países esperan que la normalización de las relaciones con la Unión Americana derive en el fin del embargo a la isla, y de esta forma vender recursos extraídos a ese país, asociarse con empresas y recibir inversiones estadunidenses.

 

México carece de esta ventaja al no contar con operaciones importantes en la isla y mantener un distanciamiento diplomático con el gobierno de Fidel Castro. Mientras, Canadá, quien fue un actor principal en la normalización de las relaciones entre EU y la isla, se aprovechó de una buena relación con Cuba al propiciar un acercamiento diplomático y empresarial durante los últimos años.

 

Desde mediados de este año, el gobierno de Cuba anunció que estaba en busca de capitales extranjeros para sus planes petroleros en el litoral norte del centro y el este de la isla.

 

“La industria petrolera cubana prevé la apertura para la inversión extranjera en la parte central y oriental de los mares al norte del país hasta la frontera con Haití”, declaró en junio el jefe del grupo de exploración de CubaPetróleo (Cupet), Rafael Tenreyro.

 

De acuerdo con el funcionario de la petrolera cubana los trabajos de exploración comprenden aguas profundas en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que Cuba tiene en el Golfo de México, dividida en 59 bloques y donde desde hace años operan una veintena de empresas extranjeras.

 

Los especialistas del gobierno cubano calculan que en las aguas de esa zona existen reservas petroleras equivalentes a 22 mil millones de barriles, aunque otras estimaciones reducen esa potencialidad a entre 5 mil y 9 mil millones.

 

Hasta el momento empresas extranjeras como la española Repsol, la venezolana PDVSA, la malaya PC Gulf y la rusa Gazpromneft, han perforado sin éxito ni posibilidades comerciales cuatro pozos en aguas profundas cubanas del Golfo de México.

 

Distanciamiento económico 

 

Para Ricardo Pascoe, ex embajador de México en Cuba, durante la administración de Vicente Fox “el gobierno optó por privilegiar –por encima de la economía– el conflicto político (con Cuba). Eso derivó que no hubiera acuerdos, y a pesar que Pemex y Cupet han hecho intercambios, en realidad no hay en vista algún tipo de convenio con Cuba”.

 

Durante el periodo de Fox, el gobierno cubano ofreció a Pemex operar una refinería que construyeron los soviéticos y fue abandonada con la caída del Muro de Berlín, pero el ex presidente y el entonces canciller, Jorge Castañeda, rechazaron la oferta por respaldar la ideología anticastrista del gobierno estadunidense. Esta oportunidad fue aprovechada por Venezuela.

 

Actualmente, el gobierno de Enrique Peña Nieto ha intentado recomponer la relación con Cuba, pero en opinión del ex embajador, estos esfuerzos no han rendido los resultados esperados. “La relación entre México y Cuba está lastimada y hay que tener inventiva para recomponerla”.

“el gobierno optó por privilegiar el conflicto político (con Cuba). Eso derivó que no hubiera acuerdos, y a pesar que Pemex y Cupet han hecho intercambios, en realidad no hay en vista algún tipo de convenio con Cuba”

 

 

Apetito canadiense por isla

 

Las acciones de la empresa canadiense Sherritt International –una de las más importantes contratistas del gobierno cubano para la extracción de crudo, niquel y cobalto–aumentaron 26% después que Cuba y Estados Unidos anunciaran la normalización de sus relaciones diplomáticas esta semana, y hoy repuntaron casi 3% en la bolsa de Toronto.

 

Los inversionistas se mostraron optimistas con la empresa canadiense debido a que su gobierno fue el anfitrión de las discusiones ‘secretas’ que mantuvieron Cuba y Estados Unidos.

 

El director general de Sherritt, dijo en una entrevista para un medio canadiense que por el momento la normalización de las relaciones diplomáticas tendrán poco impacto en la compañía, pero afirmó que existirán grandes beneficios cuando se levanten las restricciones comerciales.

 

Agregó que para su empresa, Cuba siempre ha sido un territorio estable para operar, pero siempre existe tensión por la nula relación entre Cuba y Estados Unidos, panorama que cambió el miércoles pasado.

 

Por ejemplo, bajo el embargo existe una restricción para aquellos empresarios que se asocien con el gobierno cubano, que les impide ingresar a Estados Unidos.

 

Actualmente, el petróleo que extrae Sherrit en territorio cubano es para consumo interno, y su producción de niquel y cobalto es exportado a varios países excepto a EU por el embargo. De finalizar el bloqueo, esta y otras empresas podrán vender recursos extraidos en Cuba a EU.