MOSUL. El “califato” creado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha roto los sueños de miles de estudiantes de la ciudad de Mosul (norte de Irak), que no han podido viajar para realizar la segunda fase oficial de exámenes en el país.

 

 
Alumnos y alumnas de entre 6 y 18 años tenían previsto trasladarse a Kirkuk, a unos 150 kilómetros al sur de Mosul, para completar sus pruebas, pero el EI les prohibió salir de la ciudad advirtiéndoles de que toda persona que abandone el “califato” será considerada apóstata y, en consecuencia, castigada con la muerte.

 

Ibrahim Mohamed al Bayati, jefe del Comité de Seguridad de la provincia de Nínive, de la que Mosul es su capital, dijo a que la organización terrorista impidió la salida de los estudiantes mediante estrictos puestos de control en los que se les exigía identificarse y se les obligaba a tomar el camino de vuelta.

 

“Los combatientes del EI, tras obligar a un grupo de jóvenes a retornar a la ciudad, les pidieron que se registraran con la documentación requerida en el tribunal islámico de Mosul, junto al conductor del coche en que viajaban y una persona que garantizara su retorno efectivo”, dijo Al Bayati.

 

Mohamed Ahmed Salem, un estudiante de secundaria, confirmó que los yihadistas prohibieron la salida hacia Kirkuk de cientos de vehículos con estudiantes “sin dar ninguna explicación”.

 

“Varios padres suplicaron a los extremistas desplegados en los puestos de control que permitieran el paso de sus hijos, pero ellos se negaron y amenazaron con detener a los que desobedecieran las órdenes”, agregó con tristeza Salem.

 

Para la estudiante Mison Bakr Mohamed, el EI “ha roto los sueños de futuro de los jóvenes de Mosul”.

 

“Nos han hecho perder un año completo de estudios después de que nos esforzamos durante este curso escolar en medio de la violencia, los asesinatos y los atentados que afectaron Mosul antes de que el EI ocupara la ciudad, el 10 de junio pasado”, declaró con frustración la joven.

 

“Ahora afrontamos dos fuegos: el de las inmisericordes leyes del EI y las injustas resoluciones del Ministerio de Educación de Bagdad contra los estudiantes, ya que no reconocen los resultados de los exámenes que se efectúan dentro de Mosul bajo el régimen yihadista”, agregó Mohamed.

 

El Departamento de Educación que dirigen los yihadistas en Mosul ha reformado los programas de enseñanza, suprimiendo o cambiando todo aquello que, según su interpretación, infringe la legislación islámica.

 

Además, ha ordenado a los estudiantes que completen los exámenes en la ciudad y no en las zonas controladas por “los infieles y los apóstatas”, en alusión a las zonas bajo dominio del gobierno chií o de la región autónoma del Kurdistán iraquí, de creencia suní.

 

El jefe de la Comisión de Educación de Nínive, Sayedo Husein, confirmó que las autoridades de Bagdad no se hacen responsables de las zonas que controlan los yihadistas, por lo que no reconocen los resultados de los exámenes que se efectúan en esas áreas.

 

Sin embargo, enfatizó que la provincia kurda de Dohuk ha destinado cuatro escuelas para que los estudiantes desplazados de Mosul y de las provincias de Al Anbar y Saladino puedan completar las pruebas.

 

Gracias a ello, más de cuatro mil 140 alumnos de las etapas primaria, intermedia y preparatoria (secundaria), de entre 6 y 18 años, participaron el 12 de octubre pasado en la segunda fase oficial de exámenes.

 

Con esa finalidad, ha desarrollado un plan para acoger a todos los alumnos desplazados, pese al gran número, “para evitar todos los problemas y abrir un camino de éxito a esos jóvenes”.

 

De este modo los estudiantes que viven en las zonas ocupadas quedan exentos de asistir a las clases y solo necesitarán aprobar el examen de fin de curso para poder superar el curso.