TOKIO. La empresa Softbank entra al negocio de la robótica con un androide que susurra, gesticula y se mueve con unas ruedas llamado Pepper, que de acuerdo con la firma está diseñado para ser acompañante y puede descifrar emociones humanas.

 

La empresa japonesa fabricante de teléfonos móviles informó el jueves que Pepper saldrá a la venta en Japón en febrero a un precio de 198 mil yenes, (mil 900 dólares). Los planes para su venta en el extranjero están en análisis pero aún no hay nada decidido.

 

La máquina, que carece de piernas pero tiene manos que hacen suaves gestos, apareció en un escenario en un suburbio de Tokio, susurrando y silbando. Chocó las manos dramáticamente con el director ejecutivo de Softbank Masayoshi Son en una escena similar a la de la película E.T..

 

Son, quien dijo al público congregado que su sueño de mucho años era entrar al negocio de los robots personales, dijo que Pepper fue programado para leer las emociones de las personas que lo rodean y reconocer expresiones y tonos de voz.

 

“Nuestro objetivo es desarrollar robos afectuosos que puedan hacer sonreír a la gente”, dijo.

 

Los robots mascotas no son nuevos en Japón, pero ningún androide de compañía se ha convertido en un éxito en el mercado.

 

La empresa Sony sacó del mercado al perro robot Aibo en 2006 pese a la indignación de sus fanáticos. En esa época Sony desarrolló un robot para niños similar a Pepper pero mucho más pequeño, capaz de bailar y hacer movimientos simpáticos pero nunca se lanzó comercialmente.

 

Honda ha desarrollado al robot Asimo, que habla y camina pero es demasiado sofisticado y caro, y sólo se usa en presentaciones de modelos de la compañía y actos de gala. Aún así, es común que falle debido a su complejidad.

 

Pepper mide 121 centímetros de alto, pesa 28 kilogramos y no tiene pelo pero sí dos grandes ojos similares a los de las muñecas, así como una pantalla plana en su pecho, que fue desarrollada conjuntamente con Aldebaran Robotics, que diseña, produce y vende robots humanoides autónomos.