WASHINGTON. El Talibán puso en libertad al último soldado estadunidense prisionero en Afganistán, a cambio de la excarcelación de cinco detenidos afganos en la prisión de Guantánamo, dijeron funcionarios del gobierno norteamericano el sábado.

 

El sargento Bowe Bergdahl fue entregado a las fuerzas especiales estadunidenses por el Talibán en una zona del este del país, cerca de la frontera con Pakistán. Las autoridades dijeron que durante el canje no hubo violencia y que el cautivo de 28 años estaba en buenas condiciones.

 

En una declaración, el presidente Barack Obama comentó que la liberación de Bergdahl “es un recordatorio del compromiso inquebrantable de Estados Unidos de no dejar en el campo de batalla a un solo hombre o mujer en uniforme”.

 

La operación fue fruto de negociaciones indirectas entre Estados Unidos y el Talibán con la intermediación del gobierno de Qatar. Esa nación pasa a tomar custodia de los cinco detenidos afganos que estaba en Guantánamo.

 

Según un alto funcionario de la defensa que viaja con el secretario de defensa Chuck Hagel en Singapur, después que Bergdahl trepó al helicóptero ruidoso tomó un bolígrafo y escribió en una hoja de papel “SF?”, preguntando si se trataba de las fuerzas especiales. Le gritaron por sobre el rugido de las aspas: “Sí, te estuvimos buscando durante mucho tiempo”.

 

Y después, según el funcionario, Bergdhal se vio abrumado por la emoción.

 

Se cree que el sargento, residente en Hailey, Idaho, estuvo cautivo del grupo Haqqani desde el 30 de junio de 2009. Haqqani opera en la región fronteriza afgano-paquistaní y ha sido una de las amenazas más mortíferas para los soldados estadounidenses durante la guerra.

 

El grupo, que el Departamento de Estado designó organización terrorista en 2012, profesa lealtad al Talibán afgano, aunque opera con cierto grado de autonomía.

 

Algunos funcionarios dijeron que Bergdahl será trasladado a la base aérea de Bagram, la mayor base estadounidense en Afganistán, para una evaluación médica y después a Estados Unidos.

 

Varias decenas de efectivos de las fuerzas especiales fueron a Afganistán en helicóptero y concretaron la transferencia con 18 talibanes.

 

Todas las fuentes hablaron con la condición del anonimato.

 

Algunos funcionarios dijeron que Obama habló con los padres de Bergdahl, poco después que su hijo quedó en manos estadounidenses. La familia de Bergdahl estaba en Washington en una visita convenida anteriormente cuando recibió la noticia.

 

Los padres del liberado, Bob y Jani Bergdahl, manifestaron en una declaración: “No vemos la hora de abrazar a nuestro único hijo”.