RÍO DE JANEIRO Unos 20 mil policías y militares garantizarán la seguridad en Río de Janeiro durante el Mundial de fútbol que se disputará entre el 12 de junio y el 13 de julio, informaron hoy fuentes oficiales.

 

El plan especial de seguridad para esta ciudad, sede de la final, comenzará el próximo viernes y terminará el 31 de julio, explicó el comisario de policía Anderson Bichara, coordinador para Río de Janeiro del llamado Centro Integrado de Comando y Control (CICC).

 

El plan prevé, inicialmente, el uso de 5 mil policías y militares, y la fuerza aumentará hasta llegar al máximo previsto el 13 de julio, cuando se jugará la final en el estadio Maracaná.

 

Bichara explicó que hay cuatro planes de contingencia para casos de manifestaciones y huelgas; amenazas químicas, biológicas y nucleares; incidentes con múltiples víctimas y necesidad de evacuación, así como emergencias médicas en el Maracaná.

 

La Policía Militarizada aportará 8,132 agentes por día.

 

Las Fuerzas Armadas movilizarán a diario 3,100 soldados del Ejército, 1.300 infantes de la Marina y 900 hombres de la Fuerza Aérea. Y la Policía Federal, responsable por el control de las fronteras, emprenderá el mayor despliegue de hombres y recursos aunque no reveló cifras.

 

La operación de seguridad durante el Mundial será superior a las desplegadas en la Cumbre Río+20, que reunió a varios jefes de Estado hace dos años en Río de Janeiro, y en la Jornada Mundial de la Juventud, que duró una semana a mediados de 2013 y en la que el papa Francisco atrajo a esta ciudad a millones de fieles.