La disputa irreconciliable entre el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) significaría un obstáculo para la realización de la consulta popular sobre la reforma energética, ya que estas fuerzas de izquierda podrían incurrir en duplicidad de firmas al momento de hacer la solicitud ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Suprema Corte de Justicia (SCJN).

 

De acuerdo con la Ley de Consulta Popular, aprobada recientemente, si el 20% de las firmas ciudadanas requeridas (de un total de un millón 600 mil) se repiten en uno y otro caso, quedaría eliminada la posibilidad de realizar una consulta popular.

 

Es decir, si al menos 320 mil ciudadanos (20%) firman la petición de la consulta popular en los formatos del PRD y hacen lo mismo en los formatos de Morena, ambos partidos incurrirían en duplicidad de firmas y se invalidarían las peticiones.

 

“Los ciudadanos podrán respaldar más de una consulta popular, pero no procederá el trámite de las consultas que sean respaldadas por los mismos ciudadanos cuando estos rebasen el 20% de  las firmas de apoyo”, indica el apartado III del artículo 12 de la Ley Federal de Consulta Popular.

 

Para Martí Batres, dirigente de Morena, “la ley no está hecha para facilitar la participación de los ciudadanos, sin embargo aclaró que es una carrera de obstáculos y la vamos a ganar”.

 

Aunque la Ley es muy clara, ambas fuerzas de izquierda se niegan a unir esfuerzos en la batalla que sostienen contra la reforma energética, que para ellos es privatizadora y favorece al capital extranjero.

 

A partir de esta semana comenzó la colecta de firmas para exigir una consulta popular, a realizarse el primer domingo de junio de 2015 (junto con las elecciones a diputados federales).

 

El procedimiento

 

 

Morena y el PRD tienen hasta el 15 de septiembre como fecha límite para llevar la petición formal, con más de un millón 600 mil firmas de ciudadanos, ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ya que se trata de una consulta popular para modificar una reforma.

 

Tanto el organismo electoral como la Suprema Corte revisarán las firmas, así como las preguntas que plantean Morena y PRD. En los siguientes 20 días tras la entrega ambas instituciones darán una respuesta sobre la validez de las firmas y el reconocimiento o no de las preguntas que plantean.

 

Durante los 20 días se revisará que las firmas no sean falsas, que no tengan irregularidades y que no incurran en duplicidad, ya que el formato que deben llenar los ciudadanos interesados en una consulta popular contiene el nombre completo, la clave de elector y el número identificador OCR de 12 dígitos de la credencial para votar con fotografía,, que deberá ser vigente.

 

Finalizada la verificación correspondiente, el Secretario Ejecutivo del INE presentará un informe detallado y desagregado a la Cámara solicitante del Congreso dentro del plazo señalado y resolverá si es válida una consulta popular.

 

Congreso pública formato

Ayer, en cumplimiento de la Ley Federal de Consulta Popular el Congreso de la Unión publicó el oficio número DGPL-2P2A.-4646, que contiene el formato para la recolección de firmas ciudadanas y que se pueda hacer la petición formal para la consulta.

 

En el documento se detalla que los ciudadanos deberán llenar las hojas con la siguiente información: donde fue recabada las firmas, nombre completo del ciudadano, clave de elector y número OCR (de 12 dígitos), firma correcta, así como folio en cada página que se desee entregar.

 

Las preguntas

 

El PRD preguntará:

“¿Está de acuerdo en que se mantengan las reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución en materia energética?

 

Morena preguntará:

 

¿Estás de acuerdo o no en que se otorguen contratos o concesiones a particulares nacionales o extranjeros para la explotación del petróleo, el gas la, petroquímica y la industria eléctrica?

 

 

 

 

Dato:

15 de septiembre es el plazo límite para que el PRD y Morena reúnan las firmas para exigir una consulta popular.