Belén Coronado, una podóloga al servicio en las instalaciones del Club Deportivo Chivas, presentó una denuncia el pasado 30 de abril contra Ricardo La Volpe, donde asegura que sí hubo contacto forzado de parte del ex técnico de Chivas durante una visita a su consultorio el 18 de abril.

 

El periódico Récord publicó el expediente de la averiguación previa 1622/2014 que recibió la Unidad de Investigación Contra Delitos de Trata de Personas, Mujer, Menores y Delitos Sexuales.

 

 

“Como a eso de las 2 de la tarde (del 18 de abril), yo estaba en mi consultorio, que se ubica en las instalaciones del Club Deportivo Chivas…Ya era tarde y no había nadie de los jugadores. El señor La Volpe entró a mi consultorio, pero cuál fue mi sorpresa, el señor entró solamente con una toalla enredada a la altura de la cintura… Quise portarme de una manera profesional y no le dije nada”, expresa en su declaración.

 

“Le dije que se sentara… pude ver que no traía ropa interior, al sentarse se le abrió un poco la toalla, ya que abrió las piernas, y alcancé a ver su pene. Me hizo sentir incómoda y no le dije nada, porque el señor La Volpe es una figura de autoridad… seguí con mi trabajo de manera muy profesional, quería evitar algún tipo de problema” continuó.

 

Aseguró que aunque el tratamiento sólo implica el contacto con los pies de los pacientes, ella se percató de que La Volpe hacía muchos movimientos y se subía la toalla, cuando le dijo que la sesión había terminado el ex director de las Chivas levantó su toalla aún más descubrió su pene y le dijo: “Masajéame más arriba”.

 

Indicó que la tenía sujetada con la mano izquierda y le decía “tócame, tócame”.

 

Después del escándalo que desató este incidente, el jueves 24 de abril La Volpe se presentó en el consultorio, “perdóname, escucha, tengo familia, qué necesitas, pero di que no es verdad, que todo es un chismerío“, sin embargo, la joven le dijo que lo perdonaba pero que no mentiría para encubrirlo.