Los acreedores mayoritarios de Mexicana, Banorte, Bancomext y el AICM, cedieron derechos de cobro a un fideicomiso que capitalizará al taller de mantenimiento MRO, una de las cuatro empresas del Grupo, acción con la cual salió del concurso mercantil.

 

El director general del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), Alfonso Sarabia de la Garza, asegura que es una resolución positiva la decisión de la juez Décimo Primero de Distrito en Materia Civil del Distrito Federal, Edith Alarcón Meixueiro, que permite a MRO continuar con sus operaciones.

 

Dijo que con la resolución se mantiene la fuente de trabajo para más de mil personas, se da seguridad jurídica a un valioso activo para la industria de la aviación del país y se conserva en funcionamiento de uno de los talleres de mantenimiento más modernos de América Latina, que cuenta con autorizaciones de Estados Unidos y la Unión Europea.

 

Lo más importante, permitirá apoyar a los trabajadores y jubilados que resultaron afectados, expuso en un comunicado el director general del AICM.

 

Refiere que en el marco del concurso mercantil, los acreedores acordaron ceder derechos de crédito a un fideicomiso que tenga por objeto apoyar económicamente a los cerca de ocho mil trabajadores y 600 jubilados de las cuatro empresas del Grupo Mexicana.

 

Sostuvo que la juez Alarcón Meixueiro aprobó el convenio presentado por los acreedores mayoritarios (Banorte, Bancomext y AICM) y la empresa, por el que las tres instituciones cedieron derechos de cobro a un fideicomiso que capitalizará el MRO y ostentará la mayor cantidad de acciones del mismo.

 

De acuerdo con Sarabia de la Garza, el contrato de fideicomiso ya se ha suscrito por los acreedores, y sus fines son, entre otros, recibir recursos, entre ellos el taller MRO, y administrar el patrimonio y realizar las acciones necesarias para integrarlo con recursos en efectivo.

 

Asimismo, distribuir los recursos en efectivo, proporcionalmente y hasta el tope de los derechos laborales derivados de los contratos colectivos o individuales, a los trabajadores y jubilados afectados de las cuatro empresas del Grupo Mexicana.

 

El fondo del fideicomiso ya cuenta con el MRO, que tiene un valor estimado de 100 millones de dólares, y se incrementará con los recursos que se obtengan de la venta de los nueve aviones que pertenecieron a Mexicana.

 

El funcionario resalta que el MRO tiene un gran potencial, y la idea es maximizar el valor del taller de mantenimiento y, posteriormente, proceder a su venta mediante una subasta pública internacional para obtener el mayor beneficio posible, esto si así lo decide el Comité Técnico del propio fideicomiso.

 

El director general del AICM aclara que los trabajadores tendrán una participación relevante en el funcionamiento del fideicomiso.

 

Se prevé en el contrato, dijo, que al Comité Técnico del fideicomiso se integren un miembro de cada uno de los sindicatos ASSA (sobrecargos), SNTTASS (tierra), ASPA (pilotos) y AECSAMAC (confianza), con derecho a voto.

 

Las resoluciones del Comité se emitirán por mayoría de votos, salvo en dos casos muy importantes en que se exigen dos terceras partes: cuando se trate de la formulación de las reglas de operación del fideicomiso y la decisión sobre la venta de las acciones del MRO.

 

Sarabia de la Garza apunta que los recursos que los trabajadores y jubilados reciban del fideicomiso serán un apoyo derivado del mecanismo descrito, que fue coordinado por el gobierno de la República y mereció la sanción de la Juez.

 

“No se tratará de un pago, quedan a salvo los derechos laborales de los trabajadores y jubilados, así como su exigencia frente a las aerolíneas Mexicana, Click y Link”, añade.

 

El pasado viernes, la juez Edith Alarcón declaró la quiebra de Mexicana de Aviación y de sus filiales Link y Click, y aprobó el convenio concursal de la base de mantenimiento MRO, por lo que es la única compañía que logró su reestructura después de 43 meses de este proceso legal.