El veterano actor Robert Redford se suma a la lista de náufragos que han impactado en la pantalla grande con historias conmovedoras. Esta vez, el actor de 77 años protagoniza una película donde emprende un viaje en un velero por el océano Índico que choca contra un contenedor abandonado en el mar, lo que provoca que en medio de alta mar y con el equipo de comunicación averiado, busque sobrevivir y salir avante de una tormenta, depredadores, el hambre, la sed y el hambre. La pieza del director J.C. Chandor se estrena hoy en los cines de México.

Se trata de un thriller que se presentó en el Festival de Cannes , que acumuló una nominación en la categoría de Mejor Edición de Sonido para el Óscar y que se filmó casi en su totalidad en México, en los Baja Studios (en Rosarito Beach) donde se rodó la cinta Titanic, de James Cameron.

P29robert_redfordPara darle realismo a la sensación de travesía, Chandor utilizó máquinas de viento y oleaje. Durante el rodaje, Redford fue regularmente derrumbado por su fuerza. Una manguera enorme fue importada para dispararle gran cantidad de chorros de agua directamente a la cabeza; él sufrió de una infección y perdió temporalmente la audición de su oído izquierdo.

“Cuando llegamos al set me di cuenta de que podía hacer muchas cosas que se requerían en el guión. Y cuando JC se dio cuenta de eso, de pronto se volvió muy ambicioso y quiso que hiciera todo. Así que mi ego surgió y pensé ‘Ok, tal vez sí puedo. Veamos’. La siguiente cosa que supe, se me arrojaba por encima de la cubierta, bajo el agua y rebotaba por todos lados”, expresó el actor en las notas de producción.

 

Fue difícil, a veces dolorosamente difícil, pero valió la pena”.

Robert Redford

 

En este segundo largometraje de Chandor, que no necesariamente contó con una súper producción, el realizador demuestra que tenía claro desde el principio, lo que deseaba obtener al final. Es una cinta casi muda donde hay solo un par de líneas por parte del protagonista, quien todo el tiempo envía mensajes por medio de expresiones.

“No hay muchos actores que sean capaces de mantenerse en la pantalla por 100 minutos con un escenario tan escueto, pero Robert Redford es uno de esos”, dijo el director J.C. Chandor.

Con esta película dirigida para un público juvenil y adulto Redford demuestra una vez más su capacidad histriónica. La crítica especializada en Estados Unidos coincidió en que el elemento más valioso de la cinta es la actuación de Redford.