ROMA. Los Legionarios de Cristo han elegido gobierno y han finalizado hoy el nuevo texto de las constituciones que “expresa, protege y promueve el carisma” y que entregarán al papa Francisco para recibir su aprobación, según una nota de los padres capitulares de la congregación.

 

“Hemos elegido un nuevo gobierno general para la congregación y agradecemos al papa Francisco que haya querido confirmar las elecciones hechas por el Capítulo y nombrar a dos miembros del consejo”, indica el mensaje, que no especifica los nombres.

 

Los padres capitulares aseguran que han hecho un examen de conciencia sobre su historia y han querido pronunciarse de manera concluyente sobre el fundador, Marcial Maciel, quien tuvo hijos con diversas mujeres y fue acusado de abusos sexuales a varios seminaristas.

 

“Hemos pedido perdón a Dios y a quienes han sufrido por estos hechos y renovamos nuestro compromiso de poner los medios para que no se repitan en el futuro”, afirman.

 

El 16 de marzo de 2010, Benedicto XVI ordenó la inspección de la congregación y, como resultado, el Vaticano sugirió una profunda revisión de los Legionarios de Cristo y la necesidad de redefinir su carisma.

 

Para ello, Benedicto XVI asumió el mando de la renovación y eligió en 2010 al arzobispo italiano Velasio de Paolis delegado pontificio para la congregación.

 

El pasado 25 de noviembre la primera Asamblea General de los consagrados del “Regnum Christi”, más conocidos como “Legionarios de Cristo”, comenzó en Roma con el objetivo principal de aprobar nuevos estatutos y elegir a su gobierno general.

 

“Concluido el Capítulo -indica la nota- prosigue nuestro camino de servicio al Reino de Cristo con renovado entusiasmo evangelizador. El nuevo texto constitucional y los comunicados del Capítulo ofrecen pautas y principios que nos orienten para vivir nuestra vocación”.

 

Agradecen a Benedicto XVI y al papa Francisco “su cercanía y apoyo, pues a través de ellos hemos experimentado el amor maternal de la Iglesia, que ha creído en la belleza de nuestro carisma y misión y nos ha ayudado a purificarlo y redescubrirlo”.

 

La Legión de Cristo fue fundada en México en 1941 por el sacerdote Maciel, condenado por Benedicto XVI por sus “gravísimos e inmorales” comportamientos y por la vida que llevó “sin escrúpulos y sin verdadero sentimiento religioso”.

 

Desde antes de la muerte de Juan Pablo II, el cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ya seguía los pasos de Maciel, pero no fue hasta el 19 de mayo de 2006 cuando ya como Benedicto XVI le castigó por los abusos sexuales a seminaristas durante décadas.

 

En marzo de 2009 mandó inspeccionar la orden a cinco obispos -entre ellos un español, un chileno y un mexicano- y a principios de este año los Legionarios reconocieron que Maciel abusó sexualmente de seminaristas menores, tuvo “otros graves comportamientos” y varios hijos con diversas mujeres.

 

En mayo de 2010, el Vaticano difundió un duro comunicado en el que confirmó sus “gravísimos y objetivamente inmorales” comportamientos.

 

Para sanear la congregación, Benedicto XVI nombró al cardenal De Paolis, quien en los últimos meses ha procedido a sustituir la cúpula de los Legionarios.

 

En octubre del pasado año, el director general de los Legionarios de Cristo, Álvaro Corcuera, de 55 años, se retiró por motivos de salud y fue sustituido por el hasta entonces vicario general, el sacerdote alemán Sylvester Heereman, de 38 años, que estuvo en el cargo hasta el Capítulo general.

 

La Legión de Cristo cuenta con 900 sacerdotes y 3.000 seminaristas y está establecida en dieciocho países, además de tener a 70.000 miembros del “Regnum Christi“.

 

Tras conocerse la verdad sobre el fundador, numerosos sacerdotes y laicos la han abandonado.