El gabinete interino de Egipto renunció el lunes, en una decisión sorpresiva que puede allanar el camino para que el jefe militar del país anuncie su muy esperada postulación a la presidencia en unas semanas.

 

La renuncia, anunciada por el primer ministro Hazem el-Beblawi en una declaración por televisión, ocurre en medio de una ola de huelgas laborales ante el fracaso del gobierno para mejorar la economía y el aumento del descontento entre la población casi un año después que el presidente islamista Mohamed Morsi fue derrocado por los militares.

 

El gabinete seguirá funcionando de manera interina hasta que se forme otro. La renuncia ha alimentado rumores de que el jefe militar, el mariscal de campo Abdul Fatá el Sisi, anunciará pronto su postulación a la presidencia.

 

El Sisi, un militar de carrera de 59 años de edad, que es ministro de Defensa desde que Morsi lo nombró al gabinete en agosto de 2012, ya cuenta con el apoyo de la cúpula militar del país, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, para postularse.

 

Autoridades militares y de seguridad dijeron que el Sisi, que estudió en Gran Bretaña y Estados Unidos, ha estado trabajando con un equipo de asesores en un programa de acción que planea anunciar cuando presente su candidatura. Hacer el anuncio con un trasfondo de malestar popular y fuertes críticas de los medios a el-Beblawi no habría sido una buena opción para el Sisi.

 

El-Beblawi no dio razones para la renuncia del gabinete y el gobierno respaldado por los militares. Su gobierno asumió en julio, menos de dos semanas después que el Sisi derrocó a Morsi.

 

Pero el Sisi se ha comportado últimamente como un presidente.

 

A principios de este mes realizó una publicitada visita a Rusia, donde aseguró el apoyo del Kremlin a su probable candidatura y negoció un importante acuerdo de armas. La semana pasada, su esposa hizo su primera presentación pública desde que el Sissi tomó el cargo de ministro de Defensa. Intisar el Sisi estaba sentada junto él en una ceremonia para rendir homenaje a altos cargos militares.

 

Miles de carteles con la foto de el Sisi están pegados en paredes y colgados de postes del alumbrado en buena parte del país, en la radio y en los altavoces de las cafeterías se escuchan canciones que lo alaban y con frecuencia lo han comparado con el líder nacionalista árabe Gamal Abdel-Nasser, presentándolo como un salvador que llevará fortaleza y prosperidad al país.