El mejor pagado

Alberto Lati

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                Una lista cíclica, especie de rueda de la fortuna en la que la élite del futbol ve a un jugador reemplazado por otro y éste, a su vez, eventualmente superado por alguno más en el liderato relativo a ingresos.

                Aquella vieja frase de “los contratos están para cumplirse”, no es que haya pasado de moda; es que, simplemente, carece de aplicación en esto del balón. Sea porque los propietarios o directivos cambiaron de opinión respecto a contar con un jugador por todos los años pactados, sea porque surgió una buena oferta que permita desprenderse de él a cambio de una buena cantidad de millones, o sea, las más de las veces, porque el futbolista ya no quiere seguir ahí o sólo lo hará a cambio de un sueldo más suculento.

 

De tal forma que los contratos de las principales estrellas de este deporte rara vez llegan a punto de caducidad, pues son prematuramente sustituidos por nuevas vinculaciones que garantizan más años al equipo y más dinero al deportista.

 

Wayne Rooney apunta a ser el nuevo rey del sueldo con lo que el Manchester United le está brindando, a sabiendas de que si sus expectativas no son satisfechas se irá a otro sitio (por ejemplo, el Chelsea está dispuesto a todo por vestirlo de azul).

 

De confirmarse los montos filtrados, el atacante ingresará a la semana 300 mil libras, que es medio millón de dólares, que son más de seis millones y medio de pesos, que es una brutalidad. Entonces si cumpliera los cinco años y medio de tal contrato contrato (algo poco factible, retomando lo ya dicho renglones arriba), Rooney se embolsará de aquí al 2018 nada menos que 118 millones de dólares.

 

Es el mayor talento del futbol británico en décadas, aunque de ninguna manera uno de los mejores del planeta. De momento, no lo ubicaría en un top-5 y con calzador entraría al top-10. Sucede que el mercado no plantea demasiadas alternativas y el United sabe que si no renueva a Rooney, comprar a alguien de similar calidad (o incluso, un tanto inferior) equivaldría a pagar un traspaso no menor a los sesenta millones de dólares. Lo anterior más el sueldo que se pactaría con ese eventual refuerzo, llevaría el gasto a más de los 118 millones servidos a Wayne.

 

El problema actual del ManUtd no es económico. Pese a la difícil transición deportiva y crisis de resultados tras la salida de Alex Ferguson, los números siguen siendo radiantes. Apenas se convirtió de lejos en el club que más cobra a una marca deportiva por sus uniformes. Nike accedió a un convenio sin precedentes de unos 960 millones de dólares por diez años. Esto representa unos cincuenta millones más que lo que recibe el Real Madrid de Adidas y unos cuarenta menos que los absorbidos por el Barcelona de la misma Nike.

 

El nuevo contrato de Rooney puede tener implicaciones para los propios merengues y barcelonistas, ya que el futbolista suele ser tan competitivo en la cancha como fuera de ella, y pronto los demás cracks buscarán recuperar posiciones en esta carrera de los millones: Cristiano Ronaldo, Lionel Messi, Zlatan Ibrahimovic, Luis Suárez, Andrés Iniesta, Mario Balotelli, Yaya Touré, Neymar, Gareth Bale, Mesut Özil, Edinson Cavani, Radamel Falcao, Robin van Persie, todos se voltean a ver y si no lo hacen tienen un representante que lo realiza por ellos.

 

Así, la rueda de la fortuna, esa lista cíclica, seguirá con contratos que anulen a los anteriores y dejen contentas a las dos partes. Y es que los directivos lo que quieren es evitar pagar traspasos desmesurados para suplir lo que ya tienen en casa. Y los futbolistas, sabedores de ese talón de Aquiles, entienden que es su prerrogativa el exigir más.

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